La peste de Atenas: investigadores acercan la verdad tras 2.500 años

La peste de Atenas: investigadores acercan la verdad tras 2.500 años

  • NeoLynx
  • Mayo 13, 2026
  • 2 minutos

Hace 2.500 años, una terrible plaga asoló Atenas, causando la muerte de decenas de miles de personas. A pesar de que el cronista Tucídides describió la enfermedad en detalle, la causa exacta de la epidemia ha permanecido un misterio durante siglos. Ahora, un equipo de investigadores griegos ha analizado la sintomatología de la peste de Atenas y sugiere que la fiebre tifoidea podría ser la causa de la epidemia.

La peste de Atenas se desarrolló en el 430 a.C. y duró cuatro años, causando la muerte de entre 75.000 y 100.000 personas, incluyendo al líder histórico de Atenas, Pericles. La epidemia fue tan devastadora que precipitó el declive de la Edad de Oro ateniense.

La peste de Atenas: una epidemia devastadora

La peste de Atenas fue una de las primeras epidemias conocidas en la historia de la humanidad. El cronista Tucídides, que padeció la enfermedad, describió sus síntomas en detalle: jaquecas, fiebre alta, enrojecimiento e inflamación ocular, mal aliento, estornudos, tos y un profundo malestar gastrointestinal.

Los investigadores han analizado la sintomatología de la peste de Atenas y han comparado con la de dolencias conocidas. Han seleccionado 17 enfermedades que se ajustan más o menos a la sintomatología descrita por Tucídides y han creado un 'sistema métrico' para determinar cuál de ellas se ajusta más a la epidemia.

La fiebre tifoidea: la causa probable

Después de analizar las 17 enfermedades, los investigadores concluyen que la fiebre tifoidea es la causa probable de la peste de Atenas. La fiebre tifoidea cumple con la mayoría de criterios y se ajusta a la sintomatología descrita por Tucídides. Además, en una necrópolis de la época de la epidemia se detectaron restos de la bacteria que desencadena la fiebre tifoidea.

Otras posibilidades

Sin embargo, los investigadores reconocen que otras enfermedades, como el sarampión y la enfermedad meningocócica, también tienen bastantes bazas y se ajustan a ciertos datos aportados por Tucídides. Otras dos enfermedades con un nivel de coincidencia considerable son el tifus epidémico, la tuberculosis y la escarlatina.