pavo: la carne con más proteína que el pollo en 25 minutos

pavo: la carne con más proteína que el pollo en 25 minutos

  • IronFable
  • Mayo 25, 2026
  • 3 minutos

Cuando buscas una cena rápida, ligera y saludable, lo primero que se te ocurre suele ser la pechuga de pollo a la plancha, pero el pavo es una opción mucho mejor.

Según bases de datos nutricionales, en 100 g de pechuga de pavo sin piel hay 29,9 g de proteína y solo 2,6 g de grasa, mientras que la misma cantidad de pollo aporta 22,2 g de proteína y 6,2 g de grasa. Además, el pavo contiene más hierro (1,4 mg), magnesio (21 mg) y, sobre todo, selenio (22,4 mg) que el pollo.

  • calorías: 145 kcal (pavo) / 146 kcal (pollo)
  • proteínas: 29,9 g / 22,2 g
  • grasas: 2,6 g / 6,2 g
  • hierro: 1,4 mg / 0,99 mg
  • magnesio: 21 mg / 15,75 mg
  • selenio: 22,4 mg / 6,5 mg

Para cocinarla, basta con ponerla a la plancha, pero si la pasas de punto quedará seca. Puedes remojarla en salmuera o seguir la receta de pavo con naranja y jengibre, que se prepara en unos 25 min. La salsa se espesa con un poco de maicena o dejándola reducir, y se puede endulzar con miel o con el propio zumo de naranja. Si te gusta el picante, añade copos de chile o una guindilla y termina con cilantro o cebollino fresco.

¿por qué el pavo supera al pollo en proteínas?

En 100 g de pechuga de pavo sin piel encuentras casi 30 g de proteína, frente a los 22 g del pollo. Además, la grasa del pavo es menos de la mitad, lo que lo hace más ligero.

El pavo también aporta más hierro, magnesio y una cantidad de selenio tres veces mayor que la del pollo, nutrientes clave para la energía y el sistema inmunitario.

receta express de pavo con naranja y jengibre

Todo el proceso tarda menos de 25 min y obtienes una cena alta en proteína y con un toque dulce‑picante.

trucos para que tu pavo quede jugoso y sabroso

Antes de cocinar, pon las pechugas en una solución de agua, sal y azúcar (salmuera) durante 15 min; absorberán humedad y quedarán más tiernas.

Evita cocinar a fuego muy alto; una plancha caliente pero no abrasadora permite que el interior se cocine sin resecar la carne.

Finaliza con un chorrito de aceite de oliva y hierbas frescas como cebollino o cilantro para añadir aroma sin añadir grasa extra.