
paneles solares con molibdeno triplican potencia
Un equipo de científicos ha creado un nuevo material que combina sílice y amoníaco, lo que permite que los paneles solares no solo produzcan más energía, sino que también se limpien solos sin perder eficiencia.
El secreto está en un complejo de molibdeno que, gracias a la fisión de singlete, puede convertir un solo fotón de alta energía en dos exciton, duplicando la cantidad de energía que se puede capturar.
Para evitar que esa energía extra se desperdicie, los investigadores diseñaron un emisor spin‑flip que bloquea la transferencia de energía de resonancia de Förster, un proceso que antes reducía la eficiencia.
Con esta tecnología, el rendimiento cuántico alcanzó entre el 112 % y el 132 %, con un promedio de 130 %, lo que significa que se activan aproximadamente 1,3 complejos de molibdeno por cada fotón absorbido.
Este avance todavía se encuentra en fase de laboratorio y en estado líquido, por lo que el próximo reto será convertirlo en un material sólido que pueda integrarse en células solares reales.
Además, el mismo material, desarrollado en España, puede absorber CO₂ y convertirlo en bicarbonato, reduciendo el impacto ambiental y mejorando la cognición humana.
¿cómo funciona la fisión de singlete?
La fisión de singlete es un proceso donde un fotón de alta energía se divide en dos exciton, lo que duplica la energía disponible.
Para que esto sea útil, los científicos diseñaron un emisor spin‑flip que evita que la energía se pierda por transferencia de resonancia de Förster.
¿por qué es un salto gigante para la energía solar?
Con un rendimiento cuántico de hasta 132 %, el nuevo material supera el límite teórico de Shockley‑Queisser, que limita la eficiencia de los paneles tradicionales.
Esto significa que cada fotón puede generar más de un exciton, aumentando la potencia de los paneles en un 30 % aproximadamente.
¿qué pasa después? ¿paneles que se limpian solos?
El material todavía está en fase líquida, pero la idea es convertirlo en un sólido que se pueda integrar en células solares y que, gracias a su composición, se mantenga limpio y eficiente incluso bajo la lluvia.
Además, su capacidad de absorber CO₂ y convertirlo en bicarbonato abre nuevas posibilidades para la reducción de gases de efecto invernadero.
