
Oscar Isaac: rodar X-Men: Apocalypse fue un calvario con un disfraz de 18 kg
Oscar Isaac recuerda el infierno que vivió durante el rodaje de X-Men: Apocalypse. Para interpretar al villano principal tuvo que meterse en un disfraz de 18 kilos cubierto de látex y prótesis que le impedían mover la cabeza ni ver a sus compañeros. Entre toma y toma le metían en una tienda de refrigeración para que no se desmayara.
El traje que pesaba más que un perro grande
Oscar pensó que aceptaría un papel junto a Fassbender, Jennifer Lawrence y McAvoy, pero apenas coincidió con ellos. El traje le obligaba a sentarse en una silla de montar especial y portar un sistema de enfriamiento constante. No podía girar el cuello, así que solo veía lo que tenía justo delante.
Cuando alguien le saludaba, para cuando lograba girar la cabeza ya había desaparecido. "Hola, Oscar" era lo único que oía antes de quedarse solo otra vez.
Horas de desmaquillaje que parecían eternas
El peor momento llegaba al quitarse el equipo. Los técnicos tardaban horas y horas en rasparle el látex y el pegamento de la piel. El actor recuerda que "estaba envuelto en pegamento y látex" y que sudaba dentro del casco sin poder hablar con nadie.
Para evitar un síncope, el equipo rodaba directamente al actor hasta la tienda acondicionada y allí esperaba el siguiente plano, inmóvil y sudando.
Otra compañera también lo pasó fatal
Olivia Munn, que interpreta a Mariposa Mental, confesó que su traje de látex era tan ajustado que cada día tenía que embadurnarse de lubricante para poder meterse en él. El universo de los superhéroes tiene un precio que, según los actores, a veces se paga en sudor y soledad.
