la nueva piel que lleva la perovskita al 26,6% de eficiencia

la nueva piel que lleva la perovskita al 26,6% de eficiencia

  • LunaVortex
  • Mayo 17, 2026
  • 3 minutos

Un equipo de la Universidad de Xi’an Jiaotong en China ha creado una capa molecular que actúa como una piel protectora para las células solares de perovskita, llevándolas a una eficiencia récord del 26,6 %.

El método, llamado molecular press annealing, consiste en aplicar una molécula llamada 2‑piridiletilamina sobre una lámina de vidrio y presionarla contra la perovskita mientras se calienta. Así la molécula se une al plomo del cristal y evita que el yoduro se escape durante la cristalización.

Los resultados son impresionantes: la célula mantiene el 98,6 % de su potencia inicial después de 1 600 horas a 85 °C y 60 % de humedad, y conserva el 97,2 % tras 5 280 horas en condiciones normales.

Este avance podría ser clave para que los paneles de perovskita pasen de los laboratorios a los tejados, ya que la durabilidad es el factor que más pesa en la industria fotovoltaica.

una piel que lleva la perovskita al récord

La nueva capa molecular sella la superficie del cristal en el momento crítico de la fabricación, evitando que el calor dañe la estructura y logrando una eficiencia del 26,6 %, certificada en 26,5 %.

Este escudo invisible también protege la célula del calor y la humedad, manteniendo casi toda su potencia durante miles de horas.

¿por qué antes se degradaba la perovskita?

Durante la fabricación, el calor hace que el yoduro se escape del cristal, creando pequeños vacíos que con el tiempo se convierten en puntos débiles y hacen que la célula pierda rendimiento.

Los métodos anteriores intentaban reparar esos daños después de que aparecían, lo que aumentaba costes y complejidad.

el futuro de los paneles solares con esta técnica

La capa molecular es reutilizable y se puede aplicar sobre vidrio que se limpia fácilmente, lo que simplifica la producción en serie.

El próximo reto es escalar el proceso a paneles más grandes, donde los defectos son más difíciles de controlar, pero si se logra, los módulos en tándem con silicio podrían producir energía de forma mucho más eficiente.