
El Museo del Jamón conquista Nueva York con su primera apertura internacional
El Museo del Jamón, una conocida cadena de hostelería madrileña, ha dado el salto al otro lado del Atlántico con su primera apertura internacional en Nueva York. Este nuevo local se encuentra dentro de Mercado Little Spain, un espacio gastronómico impulsado por el famoso chef José Andrés en Hudson Yards, Manhattan.
Esta apertura supone un paso estratégico para la empresa, que busca dejar atrás su imagen de marca exclusivamente madrileña y expandirse a nivel nacional e internacional. Con esta nueva etapa, el Museo del Jamón pretende mantener su esencia mientras se adapta a nuevos mercados.
Un nuevo capítulo en la historia del Museo del Jamón
El Museo del Jamón ha estado durante décadas ligado al tapeo castizo en Madrid, con un formato que se ha convertido en parte del paisaje urbano de la capital: barras con jamón, bocadillos, raciones, cerveza y una oferta popular para un público amplio. Ahora, la empresa busca llevar este concepto a nuevos mercados sin perder su identidad.
La familia Muñoz Sánchez, propietaria del Museo del Jamón, cerró recientemente la compra del 50% de la marca que estaba en manos de otra rama familiar. Esta operación permitió ordenar la estructura interna, concentrar la gestión y preparar un plan de crecimiento más ambicioso.
Planes de expansión
El Museo del Jamón tiene previsto abrir entre tres y cinco establecimientos propios en ciudades como Málaga, Alicante, Barcelona, Valencia y Sevilla. Posteriormente, la empresa contempla avanzar mediante franquicias, lo que permitiría acelerar la expansión con menos inversión directa.
En cuanto a cifras, el Museo del Jamón cerró el último ejercicio con ventas de 30 millones de euros y un margen ebitda del 12%. La compañía se ha marcado un objetivo de largo plazo: alcanzar 35 locales y llegar a los 100 millones de euros de ingresos en un plazo de diez años.
Un cambio generacional y empresarial
La apertura en Nueva York y los planes de expansión reflejan un cambio generacional y empresarial en el Museo del Jamón. Tras resolver las diferencias accionariales dentro de la familia, la firma se encuentra en condiciones de tomar decisiones más ágiles y mirar hacia nuevos mercados.
