
un misterioso objeto llamado phoebe brilló por una hora y desapareció
Un objeto misterioso llamado Phoebe se hizo visible entre la Tierra y una estrella de la Gran Nube de Magallanes durante aproximadamente una hora.
Los astrónomos lo detectaron con una cámara de gran sensibilidad mientras estudiaban esa galaxia satélite de la Vía Láctea.
Lo que llamó la atención no fue solo el breve aumento de brillo, sino el hecho de que la luz se amplificó gracias al microlente gravitacional, un efecto que permite ver objetos que normalmente son invisibles.
Los investigadores buscaban planetas errantes, pero también consideraron la posibilidad de agujeros negros primordiales, restos de los primeros instantes del universo.
- Si Phoebe pertenece al halo de materia oscura de la Vía Láctea, su masa sería similar a tres veces la de la Luna.
- Si está en la propia Nube de Magallanes, tendría que ser mucho más masivo, como un planeta errante.
Los cálculos indican que es 100 000 veces más probable que Phoebe forme parte del halo de materia oscura que que sea un objeto típico de la galaxia satélite.
Aunque la hipótesis del agujero negro primordial es muy atractiva, los científicos necesitan más detecciones para confirmarla.
¿qué fue phoebe y cómo se descubrió?
Un objeto desconocido llamado Phoebe apareció entre la Tierra y una estrella lejana de la Gran Nube de Magallanes y desapareció después de una hora.
Los científicos lo vieron usando una cámara de gran sensibilidad mientras observaban la galaxia satélite de la Vía Láctea.
el microlente gravitacional: la lupa del universo
El fenómeno se explica por el microlente gravitacional, que ocurre cuando la masa de un objeto deforma el espacio‑tiempo y amplifica temporalmente la luz de fondo.
Gracias a este efecto, se pueden detectar cuerpos casi invisibles, como Phoebe, que sólo duró visible una hora.
¿puede ser un agujero negro primordial?
Una de las teorías sugiere que Phoebe podría ser un agujero negro primordial con una masa cercana a tres veces la de la Luna.
Si está en el halo de materia oscura de la Vía Láctea, esa masa sería suficiente; si estuviera en la Nube de Magallanes, tendría que ser mucho más masivo.
Los autores indican que se necesitan más observaciones para confirmar esta hipótesis.
