
en missouri echan a la mitad del ayuntamiento por aprobar un macrocentro de datos
En Festus, un pueblo de 12 000 habitantes a media hora de San Luis (Missouri), los vecinos han dicho basta. Una semana después de que el ayuntamiento aprobara un macrocentro de datos de 6 000 millones de dólares sin apenas explicaciones, las urnas han fulminado a la mitad de los concejales que se presentaban a la reelección.
El proyecto, promovido por la empresa CRG Acquisition, obligará a comprar y derribar once casas de la calle Glenkee que están a menos de 300 metros del futuro recinto. Los documentos aprobados obligan al promotor a usar generadores de gas natural o diésel bajo en azufre, pero los vecinos temen que el ruido constante y las emisiones de óxidos de nitrógeno conviertan la zona en un lugar irrespirable.
El revuelo ha sido tal que el mismo martes en que se celebraban elecciones, cuatro de los siete miembros del ayuntamiento fueron sustituidos por candidatos que prometían más transparencia y escuchar a la gente. El caso de Festus se suma al de Port Washington (Wisconsin), donde los vecinos lograron el primer referéndum que frena la construcción de nuevos centros de datos. El mensaje es claro: si los políticos no consultan, los votos lo hacen por ellos.
6 000 millones de dólares y once familias en la rampa de salida
El acuerdo firmado el 30 de marzo prevé la inversión mínima de 6 000 millones para levantar el complejo, que ocupará una extensión enorme en las afueras de Festus. Las once casas de Glenkee Court recibirán una indemnización, pero los residentes aún no saben cuánto ni cuándo. Mientras tanto, los vecinos justo al otro lado de la línea se quedan sin ayuda y con la perspectiva de vivir junto a un gigante de hormigón y acero que funcionará 24 horas.
Generadores, gas y miedo a no poder respirar en casa
Los planos obligan al promotor a instalar grupos electrógenos tipo Tier 4, los más exigentes de la Agencia de Protección Ambiental, pero la norma permite gas natural o diésel. Ejemplos recientes, como el centro de xAI en Memphis, han dejado a los vecinos con ojos irritados y olor a gas en sus propios jardines. En Festus muchos temen que la historia se repita: "¿Por qué tengo que elegir entre vender barato o no poder abrir las ventanas?", se pregunta una vecina en redes.
Del ‘sí’ en secreto al ‘fuera’ masivo: la revuelta que tumba concejales
La gota que colmó el vaso fue la falta de información: el pleno aprobó el proyecto en una sesión exprés y sin consulta popular. Rick Belleville, uno de los candidatos novatos, prometió crear una plataforma online para que cualquier vecino pregunte y reciba respuestas. El mensaje caló: el martes electoral se impuso en todas las cabeceras de voto y los cuatro concejales que se presentaban a la reelección quedaron fuera del ayuntamiento. Festus se convierte así en el segundo pueblo estadounidense que frena la fiebre de los centros de datos por la puerta de atrás de las urnas.
