
El Mediterráneo y el Cantábrico se calientan como en julio en plena ola de calor
El Mediterráneo y el Cantábrico están experimentando un calentamiento marino inusual para finales de mayo, con temperaturas que alcanzan los 6 °C más altas de lo normal. Esto se debe a una cúpula de calor sobre el suroeste de Europa que está llevando a temperaturas más propias de julio.
La superficie marina se está recalentando con rapidez, especialmente en el mar Balear, el golfo de León y el entorno cantábrico. Según las previsiones, la cara norte del mar Balear puede situarse hasta 5 °C por encima de la media, mientras que el golfo de León podría aproximarse a los 6 °C de anomalía.
Un mar con valores de julio
Las temperaturas previstas para los próximos días encajan mejor con un escenario de plena canícula que con los últimos compases de mayo. Los registros esperados en el Mediterráneo y el Cantábrico se asemejan a los habituales de finales de julio.
El episodio podría dejar el Mediterráneo occidental con temperaturas superficiales próximas a los 25 °C durante el fin de semana. Al mismo tiempo, el Cantábrico podría alcanzar valores cercanos a los 20 °C, una cifra muy elevada para esta época del año y especialmente relevante por su rapidez.
Impacto en la costa
Un mar tan caliente no solo altera el equilibrio térmico del agua, sino que también puede modificar la sensación térmica en tierra. Las aguas recalentadas reducen la eficacia de las brisas marinas, que actúan como mecanismo natural de refrigeración en muchas localidades costeras durante los episodios de calor.
Consecuencias del calentamiento
El calentamiento sostenido del mar añade presión sobre los ecosistemas marinos, especialmente cuando estos episodios aparecen tan pronto en el calendario. Esto puede favorecer noches más sofocantes junto al litoral y aumentar la probabilidad de noches tropicales.
