
un material barato que podría revolucionar la fabricación de chips
El CSIC está desarrollando un material barato y sostenible que podría ayudar a solucionar uno de los grandes problemas de la industria de los chips.
El proyecto PRIME combina nanocelulosa, extraída de la biomasa, con una mezcla cerámica. Tras una impresión 3D multimaterial, el material se somete a un tratamiento térmico ultrarrápido de 1.250 °C en solo dos minutos y medio, mucho más rápido que los procesos tradicionales.
Este método reduce el consumo eléctrico, mejora la microestructura de la cerámica y permite crear piezas con zonas conductoras y aislantes en una sola pieza, lo que facilita la fabricación de componentes para chips. El proyecto reúne a equipos de España, Alemania y Eslovenia, y ya ha despertado el interés de varias empresas internacionales.
¿Cómo funciona la nanocelulosa en las cerámicas?
La nanocelulosa se mezcla con polvo cerámico y, al calentarse rápidamente, se transforma en una estructura carbonosa que conduce electricidad. Así se consigue una electrocerámica con alta conductividad sin usar metales.
Este proceso mantiene la pureza y la precisión necesarias para los componentes de chips, que requieren tolerancias muy estrechas.
Impresión 3D multimaterial: el truco para acelerar la producción
Con la impresora 3D multimaterial se pueden combinar varios materiales en una sola capa, creando simultáneamente zonas conductoras y aislantes. Esto elimina pasos de ensamblaje y recubrimientos metálicos.
El tratamiento térmico alcanza 1.250 °C en apenas dos minutos y medio, lo que reduce el consumo energético y permite una microestructura más fina y ordenada.
Ventajas para la fabricación de chips: menos energía y más precisión
Al acortar el tiempo de calentamiento, se gasta menos electricidad, lo que hace el proceso más sostenible y económico. Además, la mejor microestructura mejora la fiabilidad de piezas pequeñas y complejas.
- Reducción de costes
- Menor huella de carbono
- Posibilidad de integrar sensores y calentadores directamente
