
el mapa lunar que explica 4.000 millones de años de bombardeos y volcanes
La Luna acaba de convertirse en el mejor comic de ciencia que puedas imaginar: un mapa a color que resume 4.000 millones de años de bombardeos y riadas de lava. Gracias a datos del orbitador LRO y la sonda japonesa Kaguya, ahora puedes ver dónde están las cicatrices más antiguas y cuáles son los cráteres que aún parecen recién hechos.
La escala es 1:5.000.000, lo que significa que cada píxel cuenta una historia distinta: si ves morado o naranja, estás mirando rocas de hace más de 4.000 millones de años; si el color es verde o rosa, el accidente geológico es mucho más joven. Así de fácil.
cómo leer el cómic lunar sin perderte
El truco está en los cinco colores que representan las cinco edades de la Luna: Pre-Nectárico, Nectárico, Ímbrico, Eratosténico y Copernicano. Pasa del morado al rosa y habrás viajado desde el inicio del Sistema Solar hasta casi hoy.
Las tierras altas, rojizas y llenas de agujeros, son la corteza original. Las grandes manchas oscuras no son mares de agua, sino llanuras de lava basáltica que se metieron en los cráteres gigantes hace 3.000-4.000 millones de años. Todo lo que ves desde tu balcón está en el mapa, pero ahora sabes qué edad tiene.
los cráteres que aún parecen recién estrenados
Los rayos brillantes que salen de Tycho y Copérnico son como tuits virales: cuanto más nítidos, más recientes. Estos dos cráteres cruzan cientos de kilómetros y son los favoritos de los telescopios aficionados porque brillan como si alguien los hubiera pintado ayer.
Si un cráter aparece desdibujado y enterrado, lleva miles de millones de años sin actualizar su imagen. Es la forma que tiene la Luna de decirnos que el tiempo allí se mide en cicatrices.
la cara oculta que no tiene casi manchas azules
Dar la vuelta a la Luna es como cambiar de barrio: la cara que nunca vemos está llena de tierras altas y montañas, sin apenas llanuras de lava. La corteza es más gruesa y el terreno, mucho más accidentado.
En el polo sur te espera la cuenca Polo Sur-Aitken, el mayor impacto conocido del Sistema Solar: 2.500 km de ancho y 8 km de profundo. Ahí es donde las misiones futuras quieren encontrar agua helada en zonas de sombra permanente. El mapa lo marca como un anillo gigante que casi abarca todo el sur lunar.
