
¿Cómo levantaron los egipcios la Gran Pirámide? la respuesta estaba bajo sus pies
Un científico español ha puesto sobre la mesa una idea que cambia todo lo que sabíamos sobre la Gran Pirámide de Guiza.
Según su teoría, los egipcios no usaron máquinas imposibles ni rampas gigantes fuera de la pirámide. En su lugar, construyeron rampas integradas dentro de los propios bordes, que desaparecían a medida que se colocaban los bloques.
La pirámide está formada por unos 2,3 millones de bloques. Para terminarla en el reinado de Keops, los obreros tenían que colocar un bloque cada tres minutos durante más de veinte años. La solución propuesta es que varias rampas trabajaban al mismo tiempo, como una fábrica muy bien organizada.
El investigador modeló la pirámide en 3D y descubrió que, al usar rampas en todas las caras, el proceso se volvía mucho más rápido y eficiente. En los niveles bajos podían operar hasta 16 rampas simultáneas, y al subir, el número se reducía hasta quedar una sola cerca del vértice.
Lo más curioso es que esta teoría encaja con los vacíos internos detectados por estudios de muones, como el llamado Gran Vacío. Si la hipótesis es correcta, deberíamos encontrar marcas de desgaste en ciertas esquinas donde las rampas fueron selladas.
la rampa oculta que nadie vio
Los egipcios habrían dejado corredores vacíos alrededor de cada nivel de la pirámide. Estos corredores servían como vías de ascenso temporales y, al terminar la obra, quedaban cubiertos por los bloques superiores, desapareciendo del todo.
Así, la propia estructura de la Gran Pirámide se convertía en parte de la herramienta de construcción.
cómo la simulación 3D reveló el truco
El investigador tomó un documental, pasó a dibujar bocetos y luego modeló la pirámide bloque a bloque en un entorno 3D.
Al probar diferentes configuraciones, vio que una sola rampa provocaba cuellos de botella, pero varias rampas en las caras permitían una construcción paralela y mucho más rápida.
qué buscarán los arqueólogos ahora
Si la teoría es cierta, deberían aparecer marcas de desgaste y pequeñas diferencias en la mampostería donde las rampas fueron selladas.
Los futuros estudios con muones y otras técnicas podrían confirmar o refutar estas predicciones, ofreciendo pruebas concretas de cómo se levantó la Gran Pirámide hace 4.500 años.
