
Kevin Warsh, el futuro jefe de la Reserva Federal, metido hasta el cuello en criptomonedas y tecnología
Donald Trump ha elegido a Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal. Warsh, de 56 años, posee entre 130 y 209 millones de dólares en acciones y criptomonedas, lo que le convertiría en el jefe más rico de la entidad.
Entre sus participaciones destacan SpaceX, la plataforma de apuestas Polymarket, varias startups de inteligencia artificial y tres firmas de criptomonedas: Polychain, Eulith y OnJuno. Ha prometido venderlo todo si el Senado confirma su nombramiento.
El pleno de confirmación está fijado para el 21 de abril, pero el senador republicano Thom Tillis amenaza con bloquear la votación mientras el Departamento de Justicia investigue al actual presidente, Jerome Powell, a quien Trump acusa sin pruebas de “corrupto”.
Por qué Trump quiere a Warsh al frente del banco central
Trump busca que la Reserva Federal baje drásticamente los tipos de interés para impulsar la economía. Powell ha subido o mantenido las tasas más de lo que al presidente le gusta, así que ha lanzado un ataque legal contra él.
Si Warsh consigue el puesto, se espera que presione por recortes agresivos, aunque muchos expertos advierten que llevar los tipos al 0 % podría disparar la inflación en un momento en que los precios ya repuntan.
El imperio tecnológico que esconde su cartera
Su declaración de bienes revela participaciones en decenas de empresas de inteligencia artificial:
- Polyfact: plataforma de productividad para desarrolladores.
- Proton: software de ventas impulsado por IA.
- Puller AI: analítica de datos para comercio minorista.
- Quadrant Health: mensajería automatizada para pacientes.
También posee parte de HighFi (sistemas de préstamos), Sandbox VR (realidad virtual) y Moov (infraestructura bancaria).
El bloqueo republicano que puede dejar la silla vacía
El senador Tillis, miembro de la Comisión Bancaria, tiene poder para paralizar la nominación. Su condición: que el Departamento de Justicia cierre la investigación a Powell, algo que no parece inminente.
Powell, por su parte, puede seguir como gobernador del banco central aunque su mandato como presidente termine el mes que viene. El resultado: un empate político que retrasa decisiones clave sobre la economía estadounidense.
