
por qué jugar Diablo III a los 14 años me hizo dudar de Diablo IV
En 2026 decidí probar Diablo III en su edición Eternal Collection, que incluye Reaper of Souls y El Despertar del Nigromante, a un precio de 20 euros en PS5. Llegaba 14 años tarde, pero tras acabar Lord of Hatred de Diablo IV sentía curiosidad por retomar la saga.
Me lancé a la campaña y la completé en unas 12‑13 horas, subiendo la dificultad hasta Tormento. En un momento maté a Belial en menos de un minuto, algo que me dejó sin gracia pero me obligó a buscar un ritmo más tranquilo.
Mi experiencia se resume en tres puntos: la historia es genial y ayuda a entender Diablo IV, el necromante de Diablo III me resultó más atractivo que el actual, y sigo intentando superar varias de las cineticas de Blizzard sin spoilers mayores.
No me adentré en el endgame porque estaba saturado con el nuevo contenido de Diablo IV y el Brujo. Esta partida me permitió tachar otro juego de mi lista de pendientes y comprender mejor por qué algunos jugadores no quieren ver Diablo IV en pintura.
el regreso inesperado a Diablo III
Después de 14 años, la Eternal Collection volvió a mi pantalla con un precio de 20 euros, lo que me motivó a revivir la saga tras terminar Lord of Hatred. La combinación de la historia y la nueva clase necromante me atrapó de inmediato.
qué descubrí sobre la historia y el necromante
Al jugar en Tormento descubrí detalles que iluminan la trama de Diablo IV. Además, el necromante de esta entrega resultó más equilibrado y divertido que el de la última entrega, aunque todavía estoy evaluando su potencial.
por qué algunos jugadores evitan Diablo IV
Las cineticas épicas y la profundidad narrativa de Diablo III hacen que muchos prefieran este clásico. La reducción de recursos en Blizzard para las cinemáticas de Diablo IV y el enfoque en temporadas menos sustanciales generan dudas entre la comunidad.
