
El Jedi que menos merecía morir en la Orden 66
La Orden 66 es uno de los momentos más trágicos de la saga de Star Wars. En cuestión de horas, cientos de Jedi murieron a manos de los clones que habían jurado protegerlos. Entre ellos estaba Plo Koon, un Maestro Jedi que se destacó por su relación cercana con los clones y su defensa de su individualidad.
Plo Koon fue un gran estudioso de la Fuerza y un miembro destacado del Consejo Jedi. También fue el maestro de Ahsoka Tano, una joven Jedi que llegó a considerarlo como un padrino. Su muerte en manos de los clones del 91.° Cuerpo de Reconocimiento Móvil durante la Orden 66 en el planeta Cato Neimoidia fue una de las traiciones más dolorosas e injustas de la galaxia.
La relación de Plo Koon con los clones
Plo Koon se destacó por su relación cercana con los clones. Mientras que muchos Jedi veían a los clones como simples soldados, Plo Koon los consideraba individuos con su propia alma. Fomentó la individualidad y el pensamiento crítico en los altos mandos clon, especialmente con sus hombres: el 104.º Batallón y el Escuadrón Wolfpack, liderados por el Comandante Clon Wolffe.
Durante la campaña del Malevolence, Plo Koon y varios de sus hombres quedaron varados en el espacio. Los clones argumentaron que debía salvarse y abandonarlos, pero Plo Koon respondió: "No para mí". Esto demostró que sus palabras no eran vacías y que estaba dispuesto a defender a sus hombres.
La muerte de Plo Koon
Plo Koon murió acribillado por la espalda durante la Orden 66. Su armadura mostraba el logo de su batallón, un lobo, que había dibujado para demostrar su orgullo por sus hombres. Su muerte fue un golpe devastador para la Orden Jedi y para aquellos que lo conocían.
El legado de Plo Koon
A pesar de su muerte, el legado de Plo Koon vivió. Su batallón permaneció leal al Imperio hasta que Wolffe y Rex se encontraron durante The Bad Batch. Wolffe eligió la hermandad por encima del deber y más tarde Rebels mostró a Wolffe retirado junto a Rex y Gregor, quienes lucharon contra el Imperio.
