
Investigadores logran enviar datos a 112 Gbps sin cables con tecnología diminuta
Investigadores japoneses han logrado transmitir datos a una velocidad de 112 Gbps sin cables, lo que supone un avance importante en el desarrollo de la tecnología 6G. La clave de este logro está en una tecnología diminuta llamada microcomb, que permite generar señales optoelectrónicas de alta frecuencia con una calidad superior a la de los enfoques electrónicos convencionales.
El equipo de investigadores de la Universidad de Tokushima y la Universidad de Gifu logró enviar datos sin cables a 112 Gbps en la banda de 560 GHz, lo que es un récord en la comunicación inalámbrica de alta velocidad. Esto se logró gracias al uso de técnicas de modulación de alto orden, como QPSK y 16QAM.
¿Qué es el microcomb y cómo funciona?
El microcomb es una tecnología que genera múltiples modos de frecuencia óptica separados de forma regular, lo que permite obtener señales optoelectrónicas de alta frecuencia con una calidad superior a la de los enfoques electrónicos convencionales. Esto se logra gracias a un microresonador que elimina la necesidad de realizar alineaciones ópticas extremadamente precisas.
El microcomb es la pieza clave para generar una señal de terahercios más limpia y estable que la que se obtiene con la electrónica convencional en esas frecuencias. Esto permite que la señal sea más fuerte y útil para transmitir datos a gran velocidad.
Avances y aplicaciones
El equipo de investigadores logró enviar datos a 84 Gbps con QPSK y a 112 Gbps con 16QAM. Esto supone un avance importante en el desarrollo de la tecnología 6G, que busca lograr velocidades de transmisión de datos mucho más altas que las actuales.
La tecnología desarrollada puede ser utilizada para enlaces de backhaul ultrarrápidos y redes integradas fotónica-inalámbricas en sistemas 6G. Esto permitiría mover grandes volúmenes de datos entre puntos fijos de manera rápida y eficiente.
Desafíos y futuro
Aunque se ha logrado un avance importante, todavía quedan desafíos por delante. Los investigadores quieren extraer más rendimiento de estas ondas reduciendo el ruido de fase, desarrollando antenas más avanzadas y elevando la potencia de salida.
El objetivo es que velocidades como estas no se queden en una demostración puntual, sino que puedan sostenerse a mayores distancias. Esto requerirá una mayor investigación y desarrollo de la tecnología.
