Investigadores de Córdoba crean batería sostenible con cáscara de pistacho

Investigadores de Córdoba crean batería sostenible con cáscara de pistacho

  • NeoLynx
  • Mayo 5, 2026
  • 3 minutos

Investigadores de la Universidad de Córdoba han creado una batería que utiliza la cáscara de pistacho como material principal, eliminando la necesidad de litio y metales críticos. Esta innovación busca reducir la dependencia de materiales costosos y escasos, y aprovechar residuos agrícolas para almacenar energía.

La batería, desarrollada por el Instituto Químico para la Energía y el Medioambiente (Iquema), se basa en una tecnología de sodio y azufre, y ha logrado prolongar su vida útil hasta 1.000 ciclos de carga y descarga. Esto se logra gracias al uso de carbón activado obtenido a partir de la cáscara del pistacho, que favorece la conducción eléctrica.

La cáscara de pistacho se convierte en materia prima

La popularidad de los pistachos ha aumentado en los últimos años, lo que ha llevado a un incremento en la producción y, consecuentemente, a un mayor cantidad de residuos. En lugar de considerar la cáscara como un problema, los investigadores la han convertido en un componente funcional para la batería.

El equipo de investigadores, liderado por Azahara Cardoso y Omar Saad, destaca que la síntesis del carbón activado es sencilla, escalable y requiere un bajo consumo de reactivos químicos. Esto hace que la producción de la batería sea más sostenible y económica.

  • La cáscara de pistacho se transforma en un componente clave para la batería.
  • La tecnología se basa en sodio y azufre, lo que reduce la dependencia de materiales costosos.

Una batería más sostenible y duradera

La incorporación de la cáscara de pistacho ha permitido alcanzar 1.000 usos de carga y descarga, lo que no se había conseguido antes con materiales sostenibles en esta tecnología de sodio-azufre. Esto refuerza la idea de que los residuos agrícolas pueden tener un papel relevante en la transición energética.

La investigación se integra en una línea orientada a sustituir las actuales baterías comerciales de ion-litio por alternativas fabricadas con elementos más abundantes y baratos. El estudio ha sido publicado en la revista Chemical Engineering Journal.

Un futuro más sostenible para el almacenamiento energético

La creación de esta batería sostenible es un paso hacia un futuro más ecológico y económico en el almacenamiento energético. La utilización de residuos agrícolas como la cáscara de pistacho puede ayudar a reducir la basura y a diseñar sistemas de almacenamiento menos dependientes de materias primas críticas.