
Investigadores aragoneses dan un paso clave para eliminar nanoplásticos en ríos
Investigadores del CSIC en Aragón han desarrollado una tecnología innovadora para atrapar y degradar nanoplásticos y microplásticos en las depuradoras de agua antes de que lleguen a ríos y mares.
El problema de los nanoplásticos y microplásticos es que son demasiado pequeños y se dispersan fácilmente en el agua, lo que hace que sea difícil controlarlos. Por eso, el objetivo del CSIC es intervenir en el momento en que el agua pasa por las plantas de tratamiento de aguas residuales.
La solución está en las depuradoras
Las depuradoras cumplen una función esencial, pero no se diseñaron para eliminar todos los contaminantes emergentes. Los nanoplásticos pueden atravesar parte del tratamiento si no existe una tecnología específica.
El proyectoBMRex trabaja con reactores de membrana biocatalíticos capaces de retener los microplásticos que circulan en el agua y degradarlos en un único proceso.
Cómo funciona la tecnología
La tecnología utiliza un sistema biocatalítico que intenta aprovechar los procesos de degradación controlada para romper los contaminantes, en lugar de limitarse a acumularlos en un filtro. Las membranas se fabrican con materiales cerámicos, lo que aporta resistencia y durabilidad en entornos de tratamiento de aguas.
Un proyecto con futuro
El proyecto BMRex reúne equipos de España, Alemania, Portugal, Dinamarca y Reino Unido, y cuenta con una ayuda de 3,21 millones de euros. Ha generado dos patentes en desarrollo, lo que demuestra que la investigación busca una tecnología concreta para llevarla al tratamiento real del agua.
