
hogswarts legacy: pesadilla gráfica con gtx 660
Hogwarts Legacy parece un sueño, pero cuando lo intentas ejecutar con una GTX 660, una tarjeta de 14 años, se transforma en una pesadilla visual.
Los requisitos oficiales piden al menos una GeForce GTX 960, así que la diferencia es enorme. Con la GTX 660 los personajes aparecen sin ojos, sin pelo y con caras extremadamente pixeladas.
Incluso los efectos de los hechizos y el Castillo de Hogwarts se ven terribles, pero lo peor son los modelos de los personajes, que a veces ni siquiera se cargan bien.
una gtx 660 contra hogwarts legacy: el choque de generaciones
La GTX 660 fue una bestia en su tiempo, pero Hogwarts Legacy exige mucho más. El juego intenta cargar texturas gigantes y la tarjeta se queda sin recursos.
El resultado es una pantalla llena de bloques, personajes sin ojos y sin pelo, y una tasa de frames que roza lo imposible.
personajes sin vida: el horror de los modelos rotos
Al intentar dibujar a los magos, la GPU no logra procesar las mallas y los personajes aparecen con caras sin expresión, sin ojos y con un nivel de pixelado que recuerda a los juegos de los 90.
Incluso los enemigos y criaturas quedan reducidos a simples figuras sin detalle.
¿vale la pena probarlo? la experiencia más mala del año
Ver Hogwarts Legacy con una GTX 660 es como mirar el espejo de Oesed y ver una ilusión rota. Los efectos de los hechizos, el castillo y los exteriores son casi imposibles de reconocer.
Si buscas una experiencia jugable, lo mejor es evitar esta combinación y usar al menos la GPU mínima recomendada.
