
La guerra entre RTVE y las cadenas privadas por la publicidad del Mundial 2026: competencia desleal o campaña de descrédito
La batalla por la publicidad del Mundial 2026 ha alcanzado su punto álgido. Las televisiones privadas, agrupadas en UTECA, denuncian que RTVE comercializa espacios publicitarios del torneo a anunciantes no oficiales, lo que consideran una competencia desleal y una vulneración de la ley. La cadena pública, que pagó 57 millones de euros por los derechos, responde que actúa conforme a la normativa y no descarta acciones legales por denigración.
La denuncia de UTECA: venta sin límites y posible demanda
La Unión de Televisiones Comerciales en Abierto exige el cese inmediato de la comercialización de espacios publicitarios del Mundial 2026 por parte de RTVE. Según UTECA, la corporación pública está ofreciendo paquetes a cualquier anunciante, incluidos competidores de los patrocinadores oficiales, infringiendo el artículo 7.2.b de la ley de financiación de RTVE y la normativa de competencia desleal. La asociación ya ha anunciado que presentará una demanda si no se limita la oferta exclusivamente a los patrocinadores de la FIFA.
El origen del conflicto: una sobrepuja de 57 millones
El enfrentamiento se remonta a agosto de 2025, cuando RTVE se hizo con los derechos del Mundial de Fútbol masculino de 2026 por unos 57 millones de euros. Las cadenas privadas consideran que la operación se realizó en condiciones de ventaja, ya que la corporación pública puede recurrir a financiación pública. Desde entonces, los grandes grupos han elevado sus quejas por lo que perciben como una competencia desigual en los principales eventos deportivos, algo que ya había ocurrido con el Mundial de Catar y la Eurocopa de Alemania.
RTVE responde: «Actuamos según la CNMC y nos reservamos acciones legales»
En un burofax firmado por su secretario general, RTVE asegura que su estrategia publicitaria respeta el criterio fijado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, el mismo que aplicó en anteriores campeonatos. La corporación califica las acusaciones de «campaña de descrédito» y advierte que las declaraciones de UTECA pueden considerarse denigrantes. «Nos reservamos la posibilidad de acudir a instancias judiciales para defendernos», advierten, mientras preparan la cobertura del torneo que, según los datos, les otorga una posición privilegiada en la lucha por la audiencia.
