
La Guardia Civil vuelve con sus motos camufladas para controlar las carreteras este verano
Con la llegada del verano, la Guardia Civil vuelve a poner en marcha su dispositivo de motos camufladas para controlar las carreteras de España. Este año, el dispositivo se refuerza con 30 nuevas motos y una nueva estrategia para reducir la siniestralidad en las carreteras.
Las motos camufladas de la Guardia Civil son un clásico del verano. Este año, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil van a sacar sus motos camufladas por todo el paÃs, con la novedad de que los guardias civiles que las conduzcan irán uniformados y serán ellos mismos los que darán el alto y sancionarán a los infractores.
Más unidades y nueva estrategia
La Guardia Civil ha incorporado 30 nuevas motos sin rotular a su dispositivo de motos camufladas. Estas motos serán utilizadas para detectar excesos de velocidad y otras infracciones que cometen habitualmente los motoristas, como invasiones de carril contrario, adelantamientos peligrosos y motos modificadas con piezas no homologadas.
Los agentes de la Guardia Civil buscarán reducir la siniestralidad entre los motoristas, puesto que estos vehÃculos concentran el 25% de las muertes en accidentes de tráfico, a pesar de que solo representan alrededor del 15% del parque de vehÃculos español.
Operación en toda España
Las motos camufladas de la Guardia Civil operarán en toda España, salvo en Cataluña, PaÃs Vasco y Navarra, donde la DGT no tiene competencias. Los agentes de la Guardia Civil estarán atentos a las carreteras donde suele haber mayor presencia de moteros, especialmente los fines de semana y festivos.
Objetivo: reducir la siniestralidad
El objetivo de la DGT es reducir la siniestralidad entre los motoristas. Para lograrlo, la Guardia Civil utilizará las motos camufladas para detectar y sancionar a los conductores que cometen infracciones en la carretera.
