
La Fórmula 1 censura imágenes por el super clipping y la vergüenza de sus nuevas normas
La Fórmula 1 ha vuelto a ser protagonista de la polémica tras la clasificación del Gran Premio de Japón, donde se detectó nuevamente el temido super clipping. A pesar de los cambios reglamentarios introducidos para limitar la recarga de baterías, los coches siguen reduciendo velocidad en los tramos rápidos. Como respuesta, la organización ha decidido censurar las imágenes televisivas, eliminando la parte final de la vuelta rápida de Kimi Antonelli antes de los 130R. Esta medida ha generado críticas de aficionados que acusan a la F1 de ocultar la realidad del nuevo reglamento.
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¿Qué es el super clipping y por qué preocupa?
El término super clipping se refiere a la práctica de los monoplazas híbridos de reducir la velocidad en los sectores más rápidos para maximizar la recarga de energía eléctrica mediante la frenada regenerativa. Esta estrategia, que surgió con la llegada de los motores híbridos, permite a los pilotos obtener más potencia en la siguiente vuelta, pero también genera vueltas más lentas y menos espectáculo para el público.
En el Gran Premio de Japón, los equipos volvieron a emplear esta táctica, provocando que varios coches cruzaran la línea de meta a velocidades notablemente inferiores a las esperadas en curvas como la 130R. Los observadores señalaron que la imagen de la competición se veía comprometida, pues la esencia de velocidad y adrenalina se diluía en la búsqueda de energía.
Las nuevas normas y su limitada efectividad
Para contrarrestar el fenómeno, la FIA introdujo antes de la carrera una normativa que limita la capacidad de recarga de la batería durante la sesión de clasificación, reduciendo el tiempo disponible para la frenada regenerativa. Sin embargo, los equipos han encontrado formas de sortear la restricción, manteniendo la práctica del super clipping y demostrando la resistencia del concepto.
Los datos oficiales mostraron que, pese a la reducción de la potencia disponible, los tiempos de vuelta no mejoraron significativamente y la pérdida de velocidad en los tramos críticos siguió siendo evidente. La medida, aunque bien intencionada, resultó insuficiente para eliminar una táctica que ya se había convertido en parte del juego estratégico.
Censura de imágenes: la reacción de los fans
Frente a la evidencia, la organización decidió censurar la transmisión televisiva, recortando la parte final de la vuelta rápida de Kimi Antonelli antes de los 130R. La edición eliminó la vista onboard que mostraba claramente la desaceleración del coche, generando una ola de críticas en redes sociales y foros de aficionados que acusaron a la Fórmula 1 de manipular la información.
Los seguidores argumentan que la censura es una solución más fácil que corregir el reglamento, señalando que la transparencia es esencial para mantener la credibilidad del deporte. Mientras tanto, la FIA justifica la medida alegando un fallo técnico en la cámara, aunque la coincidencia con el punto más controvertido alimenta la desconfianza.
