
el fin del backlog por qué ya no jugamos todo lo que compramos
Si echamos un vistazo a nuestra biblioteca de juegos, es probable que nos llevemos una sorpresa desagradable. Muchos de nosotros hemos comprado juegos durante las ofertas en Steam y otras tiendas digitales, pero no todos los hemos instalado o jugado. A esto se le conoce como backlog, un fenómeno que también se da en otros ámbitos, como la compra de libros o ropa.
Antes, tener un backlog generaba culpa. Ahora, parece que hemos aceptado que no vamos a jugar todos los juegos que compramos. Esto se debe en parte a la normalización de esta situación y a cambios en la forma en que accedemos a los juegos.
El efecto buffet de los juegos
Plataformas como GamePass han cambiado la forma en que jugamos. Al tener acceso a cientos de títulos por una suscripción, el interés por cada juego individual cae. Ya no hay un compromiso emocional con un juego que hayas comprado por 70 euros. Si no te gusta, lo borras y pasas al siguiente.
Esto puede generar ansiedad en algunos usuarios, que se sienten abrumados por la cantidad de opciones y acaban jugando siempre al mismo juego para no perder el poco tiempo que tienen disponible.
La compra compulsiva de packs de juegos
¿Quién puede resistir la tentación de comprar varios juegos por el precio de uno? La compra de bundles de juegos durante las ofertas es algo que muchos usuarios no pueden evitar. Aunque solo estén interesados en uno de los juegos del pack, la oferta parece demasiado buena para rechazarla.
- La culpa ha dado paso a la normalización del backlog.
- Plataformas como GamePass han cambiado el modelo de prioridad de acceso a los juegos.
- La compra compulsiva de packs de juegos es una práctica común.
¿Qué futuro para el backlog?
Está por ver si el backlog seguirá siendo un problema en el futuro. Lo que es seguro es que la forma en que accedemos a los juegos ha cambiado, y que plataformas como GamePass han cambiado la forma en que jugamos.
