Un experimento con oro podría solucionar un problema de visión que afecta a 700.000 españoles

Un experimento con oro podría solucionar un problema de visión que afecta a 700.000 españoles

  • NeoLynx
  • Mayo 7, 2026
  • 2 minutos

Un equipo de investigadores ha desarrollado una técnica innovadora que podría cambiar la vida de miles de personas con problemas de visión. Mediante la inyección de nanopartículas de oro en el ojo, han conseguido restaurar parcialmente la visión en animales con enfermedades retinianas.

Esta técnica, todavía en fase experimental, podría ofrecer una alternativa eficaz a millones de personas afectadas por degeneración macular y otras patologías visuales. El procedimiento consiste en introducir en el ojo partículas de oro de tamaño microscópico que se adhieren a las células internas de la retina.

¿Cómo funciona esta técnica?

Las nanopartículas de oro se activan con un láser de luz infrarroja proyectado desde unas gafas especiales. Esto permite estimular directamente las células bipolares y ganglionares, evitando la dependencia de los fotorreceptores, que suelen estar dañados en este tipo de enfermedades.

La ventaja de este método es que solo necesita una inyección intravítrea, considerada uno de los procedimientos más simples en oftalmología. Además, las nanopartículas pueden permanecer en el ojo durante varios meses sin generar efectos tóxicos ni inflamatorios.

Una esperanza para millones de afectados

Esta innovación tecnológica podría marcar un antes y un después en el tratamiento de la degeneración macular asociada a la edad, que afecta a unas 700.000 personas en España. Al centrarse en las células que permanecen funcionales, permite recuperar la visión sin alterar la estructura del ojo ni recurrir a técnicas invasivas.

¿Cómo se complementa con las gafas?

El sistema ideado por los investigadores se complementaría con unas gafas equipadas con cámara y emisor de luz infrarroja, capaces de transformar las imágenes del entorno en señales que las nanopartículas puedan interpretar. De esta forma, se lograría una activación personalizada y precisa del campo visual sin interferir con la visión residual del paciente.