
España tiene miles de embalses, pero muchos están inutilizados por falta de tuberías
España cuenta con más de 1.200 embalses, lo que la convierte en el país con más de estos en Europa y en la quinta potencia mundial en este sentido. Sin embargo, muchos de ellos están inutilizados debido a problemas de infraestructura, como la falta de tuberías.
Un ejemplo claro es la presa de Siles, en Jaén, que fue inaugurada en 2015 y costó 57 millones de euros. A pesar de poder almacenar 30 hectómetros cúbicos de agua, sigue sin poder utilizarse porque no tiene las canalizaciones necesarias para regar la Sierra del Segura.
Otro caso similar es el de la presa de Rules, en Granada, que fue inaugurada en 2004. A pesar de tener niveles relativamente altos de agua, buena parte de ella no se puede aprovechar porque las tuberías siguen pendientes dos décadas después.
La falta de tuberías, un problema común en muchos embalses
La presa de Alcolea, en Huelva, no está en funcionamiento debido a la presencia de metales pesados en el agua, lo que la hace inutilizable como abastecimiento. En el caso de Castrovido, en Burgos, el problema es el tipo de suelo sobre el que se asienta, lo que ha propiciado que parte de su base actúe como sumidero.
El caso de Mularroya, en Zaragoza, es otro ejemplo flagrante. Las obras se pararon porque se incumplían normativas comunitarias, aunque se espera que en los próximos años ya se pueda utilizar de manera normal.
Un problema administrativo y de financiación
La cuestión de por qué pasa esto es un fenómeno complejo en el que todas las administraciones tienen parte de culpa. El Estado se encarga de proyectar y financiar grandes presas o tramos principales, mientras que las comunidades autónomas, confederaciones hidrográficas, diputaciones o ayuntamientos se encargan de ejecutar redes secundarias, conducciones, estaciones de bombeo y otras piezas del sistema.
Cuando no se resuelven pronto las preguntas sobre qué parte corresponde a cada administración, quién paga y qué tramo es principal y cuál secundario, todo se complica. Caducan permisos, cambian exigencias ambientales, aparecen litigios, suben los costes y las adjudicaciones se atascan.
Un problema que afecta a la gestión del agua en España
La falta de tuberías y problemas administrativos en los embalses españoles es un problema que afecta a la gestión del agua en el país. A pesar de tener una gran red de presas, muchos de ellos están inutilizados debido a problemas de infraestructura.
