
Las eSIM sustituirán a las tarjetas SIM físicas, pero no tan rápido
La tecnología eSIM está ganando terreno a las tarjetas SIM físicas. Aunque todavía no hay una fecha exacta para su desaparición, se prevé que la eSIM sea la norma en la próxima década.
Las tarjetas SIM han evolucionado desde su creación en 1991, pasando de ser grandes a miniaturizarse en NanoSIM. La siguiente evolución son las eSIM, chips internos que permiten descargar e instalar datos de operadores y servicios.
La adopción de la eSIM ha sido lenta, pero segura. Comenzó en relojes inteligentes en 2016 y en smartphones en 2017. Actualmente, casi todos los operadores en España soportan la eSIM, y se prevé que el 70% de los nuevos móviles tengan soporte para esta tecnología en 2024.
Ventajas de la eSIM
La eSIM ofrece varias ventajas, como no necesitar solicitar tarjetas físicas al contratar un servicio o esperar a que te manden una tarjeta en caso de portabilidad. También permite utilizar varios perfiles de operadores y cambiarlos según sea necesario.
Además, la eSIM ofrece mayor seguridad, ya que está integrada en el dispositivo y no se puede extraer. Los fabricantes también ahorran espacio físico en el interior de sus móviles.
Desventajas de la eSIM
Sin embargo, la eSIM también tiene desventajas. Cambiar de móvil puede ser más engorroso, ya que requiere un proceso extra para migrar los datos de la tarjeta digital.
El futuro de la eSIM y la SIM física
Se prevé que la eSIM siga creciendo en los próximos años, pero no se espera que la SIM física desaparezca de inmediato. Según proyecciones, en 2030 habrá 3.100 millones de smartphones con eSIM en uso, pero la mayoría de móviles seguirán usando ambas tecnologías durante varios años.
