
Enciende la barbacoa con piñas de pino: truco natural y gratis
Encender una barbacoa sin pastillas ni gasolina es posible si tienes cerca un pino. En mi pueblo, en la sierra de Gredos, usamos piñas secas para prender la hoguera. Se tiran al suelo, se recogen, se parten y listo: el fuego arranca solo.
Las piñas de pino resinero están llenas de savia que arde como papel de fósforo. Con unas cuantas en el fondo de la parrilla y unas ramitas secas encima, en cinco minutos ya tienes brasas. Además, no dejan sabor raro en la carne.
El único problema es que, si hay un incendio, esas mismas piñas saltan como petardos y propagan la llama. Por eso hay que recogerlas con cabeza y tener cuidado.
¿Por qué las piñas de pino arden tan bien?
Las piñas secas acumulan resina, una especie de pegamento natural que arde rápido y calienta mucho. Al abrirse, dejan pasar el aire y el fuego se extiende en segundos. Por eso son mejores que la gasolina: no huyen, no huelen y no cuestan nada.
Lo único que necesitas es buscar las que ya están en el suelo, más oscuras y abiertas. Si están cerradas, las partes por la mitad y listo.
Paso a paso para encender la barbacoa con piñas
Primero, coloca una capa de piñas secas en la parrilla. Después, monta una pequeña pirámide con ramitas finas de pino o de otra madera seca. Enciende las piñas por el centro y observa cómo el fuego sube solo.
Cuando las ramitas estén bien prendidas, añade más trozos gruesos hasta conseguir brasas. No eches nunca líquido inflamable: puede estallar y estropear la comida.
Trucos para que el fueno no se apague
Si el viento apaga el fuego, protege la parrilla con una chapa o unos ladrillos. También puedes soplar suavemente por el lado, nunca por arriba, para que entre aire sin apagar las brasas.
Otro consejo: guarda un puñado de piñas en una caja seca. Así, si llueve de repente, siempre tendrás un encendedor natural a mano.
