
Egipto descubre un pozo de petróleo valorado en 130 millones de barriles
Egipto ha anunciado un hallazgo significativo de gas natural y petróleo en el Mediterráneo oriental. El pozo, denominado Denise W 1, se encuentra a unos 70 kilómetros de la costa y podría acelerar su desarrollo gracias a su proximidad a infraestructuras existentes.
Las primeras estimaciones apuntan a unos 2 billones de pies cúbicos de gas y 130 millones de barriles de condensados. El Ministerio de Petróleo y Recursos Minerales de Egipto ha destacado que este descubrimiento podría abrir nuevas oportunidades en zonas aún poco explotadas del Mediterráneo y contribuir a reforzar las reservas energéticas del país.
El descubrimiento cambia las reglas del juego
Egipto ha reconocido que el coste de importar gas se ha disparado en los últimos meses, con una factura mensual que rondaría los 1.650 millones de dólares. El hallazgo del pozo Denise W 1 podría ayudar a reducir esta dependencia de las importaciones energéticas.
El pozo se encuentra en el yacimiento de Temsah, en el Mediterráneo oriental, y se estima que tiene un espesor neto útil cercano a los 50 metros. La compañía energética Eni ha operado con una participación del 50% junto a bp a través de la joint venture Petrobel.
Nuevos descubrimientos en Egipto
El Ministerio de Petróleo y Recursos Minerales de Egipto ha anunciado cuatro nuevos descubrimientos de petróleo y gas en el Desierto Occidental. Estos pozos aportan una producción estimada de unos 4.500 barriles diarios de crudo y 2,6 millones de pies cúbicos de gas natural.
- Tharwa Petroleum ha liderado el descubrimiento del pozo EAS Z-3 en la zona de East Abu Sennan, con una producción inicial de 1.500 barriles diarios.
- Khalda Petroleum ha logrado dos nuevos descubrimientos en el área de Matrouh, con una producción estimada de más de 1.500 barriles diarios de crudo y 1,7 millones de pies cúbicos de gas.
La estrategia energética de Egipto
El Gobierno egipcio ha centrado su política energética en aprovechar al máximo los recursos propios y reducir la dependencia exterior. El descubrimiento del pozo Denise W 1 encaja con esta estrategia y podría ser un paso importante para lograr este objetivo.
