eeuu e irán se reparten un negocio millonario en el estrecho de ormuz

eeuu e irán se reparten un negocio millonario en el estrecho de ormuz

  • NeoLynx
  • Abril 10, 2026
  • 3 minutos

Cada año más de 20.000 barcos cargados de petróleo cruzan el estrecho de Ormuz, un trocito de mar de apenas unos kilómetros que mueve la economía mundial. Si alguien corta ese grifo, en pocas horas sube el precio de la gasolina en cualquier rincón del planeta.

Estados Unidos entró en la zona para proteger ese paso, pero la jugada ha salido al revés: Irán ahora cobra por dejar pasar a los petroleros. El truco consiste en desviar los barcos hacia aguas iraníes, revisar sus documentos y cobrarles hasta 2 millones de dólares por la «escolta». Nadie lo firma, pero todos lo pagan.

La factura total puede superar los 500.000 millones de dólares en cinco años, un dineral que solo va a parar a Teherán… y quizá muy pronto también a Washington, porque Trump ha insinuado convertir el «peaje» en una empresa conjunta entre ambos países.

El invento que convierte el petróleo en oro

La Guardia Revolucionaria iraní ha montado una red informal: los capitanes reciben una llamada, se acercan a la costa y negocian con intermediarios. Si pagan, el barco sigue; si no, se queda parado. El sistema ya funciona y nadie quiere arriesgarse a un incidente.

Con cada travesía Irán recauda millones y, de paso, controla quién entra y quién sale. Arabia Saudí, Emiratos, Corea del Sur, Japón, China e India dependen de ese paso, así que el chantaje se convierte en arma diplomática.

¿tu país también pagará el peaje?

Los expertos calculan que el coste extra se trasladará a los precios de la gasolina, el gas y hasta la electricidad. Los seguros marítimos ya han subido y las navieras encarecen sus presupuestos. En resumen: la próxima vez que llene el depósito, parte de lo que pagues podría ir a parar al bolsillo iraní… o al de la empresa mixta eeuu-irán.

Las alternativas existen —oleoductos hacia el mar Rojo o puertos fuera del Golfo—, pero no dan abasto y también son vulnerables. Conclusión: el mundo se ha quedado sin rutas baratas y seguras.

De enemigos a socios en un negocio de 500.000 millones

La ironía colosal es que la guerra diseñada para liberar el paso ha terminado privatizándolo. Ahora, los dos bandos que se apuntaban con misiles hablan de crear una sociedad conjunta para repartirse los beneficios.

Si se confirma, Washington pasaría de «protector» a «socio» de Irán en un negocio que mueve más dinero que muchas economías enteras. El mundo entero observa boquiabierto: la próxima gran empresa energética podría ser una joint venture entre eeuu e irán en pleno estrecho de ormuz.