drones biónicos chinos vuelan 4 horas sin hélices y se camuflan como animales

drones biónicos chinos vuelan 4 horas sin hélices y se camuflan como animales

  • NeoLynx
  • Abril 17, 2026
  • 3 minutos

Imagina un pájaro que no es un pájaro: un dron que aletea como un águila, vuela más de cuatro horas seguidas y nadie lo distingue en el cielo. Un equipo de investigadores chinos ha logrado construir pequeños robots alados sin hélices que imitan a cuatro animales: paloma, mariposa, escarabajo y águila. El modelo águila ha batido récord al mantenerse 256 minutos en el aire, casi el doble que el anterior marca. El truco está en unas alas flexibles que se adaptan al viento y en un sistema de visión que reconoce matrículas o caras a metros de distancia. El ejército ya los prueba: desde lejos parecen goriones reales.

Cómo vuela un dron sin hélices y sin hacer ruido

En lugar de motores y hélices, el aparato mueve las alas como un pájaro. Unos materiales especiales se curvan solos cuando sopla el aire, así aprovecha cada ráfaga para ganar altura. El resultado: vuelo silencioso y más eficiente que los drones convencionales. El equipo de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pekín ha conseguido que cada batido imite al de un águila real, reduciendo el consumo de batería y el ruido.

El sistema de visión incluye varias lentes que enfocan a distintas distancias. De este modo, el dron puede seguir un coche, leer una matrícula o identificar a una persona mientras sigue volando. Todo el procesamiento ocurre a bordo, sin necesidad de mandar los datos a un ordenador externo.

Por qué el dron águila ha batido todos los récords

El anterior récord Guinness era de poco más de tres horas. El nuevo modelo lo ha ampliado hasta cuatro horas y cuarto sin recargar batería. El secreto está en la flexibilidad de las alas: se doblan y enderezan mil veces por segundo, ajustando la sustentación al peso del dron y al viento.

Los ingenieros están probando baterías de mayor densidad para llegar a seis horas. El desafío actual es que los materiales se deformen como la piel de un ave sin romperse tras cientos de vuelos.

De palomas espías a mantas raya submarinas: el zoo robótico de China

El ejército chino ya utiliza la versión paloma para reconocimiento urbano: pesa menos que una tableta y se posa en tejados sin levantar sospechas. Los comandos de la marina lanzan unidades que parecen goriones antes de salir del agua en operaciones especiales.

El invento no se queda en el aire: han creado vehículos submarinos con forma de manta raya de hasta 720 kg que se mueven con aletas flexibles. Su misión: explorar el fondo marino y recoger datos sin que los detecten los sonares.

Según los expertos, la próxima meta es dotar a estos robots de inteligencia artificial para que decidan por sí solos cuándo esconderse, seguir un objetivo o volver a base sin ayuda humana.