Dos planetas chocan en el espacio y los científicos están asombrados

Dos planetas chocan en el espacio y los científicos están asombrados

  • NeoLynx
  • Mayo 19, 2026
  • 3 minutos

Durante décadas, los científicos han intentado entender cómo eran los primeros años de un sistema solar. La imagen que manejan dista mucho de ese espacio tranquilo que solemos imaginar hoy. En aquella época, todo era bastante más violento, con planetas todavía a medio formar, órbitas inestables y choques enormes entre cuerpos gigantescos.

Un grupo de astrónomos cree haber detectado algo muy parecido al choque de dos planetas en una estrella situada a unos 11.000 años luz de la Tierra. La estrella se llama Gaia20ehk y, según los investigadores, el impacto generó una nube gigantesca de roca y polvo caliente que todavía sigue girando alrededor de ella.

El descubrimiento que ha dejado a los científicos sin aliento

Los astrónomos revisaron antiguos datos del sistema y detectaron pequeñas variaciones de brillo que no terminaban de encajar con el comportamiento habitual de una estrella. Al principio parecían simples irregularidades, pero los cambios siguieron apareciendo. Con el paso de los años, las alteraciones empezaron a ser más evidentes. La estrella perdía brillo, después recuperaba parte de esa luz y más tarde volvía a oscurecerse.

La luz infrarroja terminó aclarando el misterio. Mientras la luz visible bajaba, los sensores infrarrojos comenzaron a registrar un aumento muy fuerte de calor alrededor del sistema. Eso sólo podía indicar una cosa: había una enorme cantidad de material extremadamente caliente moviéndose cerca de Gaia20ehk.

La colisión que podría reescribir la historia

Los investigadores creen que ese material son restos de roca pulverizada y polvo generados tras una colisión planetaria gigantesca. El impacto habría sido tan violento que millones de fragmentos salieron despedidos y formaron una nube inmensa que todavía sigue orbitando alrededor de la estrella.

La temperatura detectada en el material es tan elevada que resulta complicado explicar el fenómeno de otra manera. Los astrónomos sospechan que las primeras alteraciones observadas podrían corresponder a impactos menores previos.

Un fenómeno similar al origen de la Luna

El descubrimiento recuerda mucho al origen de la Luna. Según la teoría más aceptada, hace unos 4.500 millones de años, la Tierra chocó contra un enorme cuerpo rocoso cuando todavía era un planeta muy joven. Aquel impacto lanzó al espacio millones de fragmentos que, con el tiempo, acabaron agrupándose hasta formar la Luna.

La nube de escombros detectada gira a una distancia parecida a la que separa la Tierra del Sol. Y aunque el choque destruyó los cuerpos originales, parte de ese material podría volver a unirse dentro de miles o millones de años y formar nuevos planetas.