
el discurso de Eric Schmidt sobre IA que desató abucheos
El ex‑CEO de Google, Eric Schmidt, intentó tranquilizar a los jóvenes sobre la IA, pero su discurso acabó con un fuerte abucheo.
Schmidt dijo que su generación siente que el futuro ya está escrito, que las máquinas llegan, los trabajos desaparecen y el clima se rompe. Añadió que “si no te importa la ciencia, está bien, porque la IA tocará todo lo demás”.
En el momento más polémico afirmó: “Puedes montar un equipo de agentes de IA para hacer lo que tú no puedes lograr solo. Cuando alguien te ofrece un asiento en la nave, no preguntas cuál es, simplemente subes”. La audiencia interpretó esas palabras como arrogantes y respondió con abucheos.
- El año pasado, Jonathan Haidt recibió abucheos similares por criticar la “fragilidad” de los jóvenes.
- En 2001, Janis Besler Heaphy fue expulsado del escenario tras hablar de vigilancia y libertades civiles.
- En 2016, Maria Elena Salinas fue hostilizada en California por mencionar a Donald Trump.
Una encuesta de marzo mostró una aprobación neta de –19 % para las políticas migratorias de Trump y –20 % para la IA, indicando un descontento mayor con la tecnología.
El mensaje para los futuros graduados es claro: están informados, conocen la IA y se enfrentan a un mercado laboral cada vez más dominado por bots y agentes automatizados.
¿por qué el público lo abucheó?
Los jóvenes percibieron el discurso de Schmidt como una falta de respeto a sus dudas sobre la IA y el futuro laboral, lo que provocó un abucheo inmediato.
las palabras que encendieron la polémica
Frases como “puedes montar un equipo de agentes de IA” y “no preguntes qué asiento, súbete al cohete” fueron vistas como arrogantes y desconectadas de la realidad de la generación Z.
El uso de un tono que minimizaba la preocupación por la ciencia y el empleo intensificó la reacción del público.
qué nos dice el boicot sobre el futuro de la IA
El abucheo refleja un creciente escepticismo hacia la IA, respaldado por una encuesta que muestra una aprobación neta de –20 % para la tecnología.
Este sentimiento sugiere que la próxima década podría estar marcada por una resistencia más visible a la adopción indiscriminada de la IA en la sociedad.
