
Descubre el truco con vinagre blanco para un suelo brillante
El vinagre blanco o de limpieza es una solución barata y ecológica que deja el suelo brillante y limpio.
Se trata de una mezcla de agua y ácido acético (aprox. 8% de acidez), por lo que hay que usarlo con cuidado en superficies delicadas.
La proporción recomendada es una taza (250 ml) de vinagre por cada cuatro o cinco litros de agua tibia. Se pasa la fregona bien escurrida y, al secar, el olor desaparece y el suelo adquiere un brillo tipo espejo, además de ser desengrasante y desinfectante.
Funciona muy bien en baldosas, cerámica, gres y vinilos. No se debe usar en mármol, piedra natural, granito, parquet o tarima, ya que el ácido puede dañarlos.
Antes de fregar, es importante barrer bien el suelo para que la arena no se mezcle con el vinagre.
Otros remedios naturales son añadir zumo de limón al cubo (actúa como desinfectante) o mezclarlo con vinagre para un toque extra, y usar bicarbonato para eliminar olores y pulir el suelo.
por qué el vinagre blanco supera a la lejía
La lejía y el amoniaco son químicos agresivos que pueden dañar superficies y el medio ambiente. El vinagre blanco ofrece la misma capacidad desinfectante sin riesgos, es barato y totalmente ecológico.
cómo preparar la mezcla perfecta para tus suelos
Mezcla una taza (250 ml) de vinagre con cuatro o cinco litros de agua tibia. Remueve bien, escurre la fregona y pasa por el suelo. Deja secar y verás un brillo espejo sin residuos.
Recuerda: no uses la mezcla en mármol, granito, piedra natural ni en suelos de madera como parquet o tarima.
otros trucos naturales que puedes probar
El zumo de limón añadido al cubo actúa como desinfectante natural y deja un aroma fresco. Puedes combinarlo con vinagre para potenciar el efecto.
El bicarbonato es útil para eliminar malos olores y pulir el suelo; añádelo al agua o espárcelo directamente antes de fregar.
