descubre el río más antiguo del mundo y su historia sorprendente

descubre el río más antiguo del mundo y su historia sorprendente

  • IronFable
  • Mayo 19, 2026
  • 3 minutos

El río Finke, también llamado Larapinta, está en el centro de Australia y podría tener entre 300 y 400 millones de años, lo que lo convierte en el candidato a río más antiguo del mundo.

Los geólogos explican que su cauce ha sobrevivido a la ruptura de Pangea y a la orogenia de Alice Springs (entre 450 y 300 Mya). Los sedimentos de la cuenca de Amadeus guardan huellas de antiguos ríos y abanicos aluviales.

Hoy el Finke suele estar fragmentado: pozas aisladas, tramos secos y largas zonas arenosas. Sólo cuando llegan lluvias intensas al interior australiano el cauce se llena y puede alcanzar entre 600 y 750 km de longitud, llegando a veces a la cuenca del lago Eyre.

Su trayectoria atraviesa la cordillera MacDonnell y el desierto de Simpson, y se mantiene gracias a un fenómeno llamado drenaje antecedente, donde el cauce existía antes de que se elevaran las montañas.

¿por qué el finke es el río más antiguo?

El término “más antiguo” no implica que el agua haya corrido sin parar durante cientos de millones de años, sino que el trazado geológico del cauce se ha conservado desde la era de Pangea.

El río ha resistido cambios climáticos, movimientos tectónicos y la erosión de rocas, manteniéndose como un drenaje antecedente que precede a la formación de la cordillera MacDonnell.

el finke y su viaje a través de pangea

Hace unos 300‑400 Mya, el territorio que hoy ocupa el Finke formaba parte del supercontinente Pangea. Cuando este se fragmentó, el río mantuvo su ruta pese a la reorganización continental.

Los sedimentos de la cuenca de Amadeus revelan antiguos ríos y abanicos aluviales que confirman la continuidad del cauce a lo largo de eras geológicas.

¿qué nos depara el futuro de los continentes?

Los científicos creen que dentro de 200‑250 millones de años los continentes podrían reunirse de nuevo, creando un nuevo supercontinente como Amasia o Aurica.

Estos escenarios, aunque todavía son hipótesis, muestran cómo la Tierra sigue cambiando, pero la placa tectónica australiana ha permanecido estable, permitiendo que el Finke conserve su camino.