Descubre la receta de torrijas de zumo de naranja para una Semana Santa diferente y deliciosa en casa y sorprende a tu familia

Descubre la receta de torrijas de zumo de naranja para una Semana Santa diferente y deliciosa en casa y sorprende a tu familia

  • ShadowPulse
  • Abril 1, 2026
  • 2 minutos

Las torrijas de zumo de naranja reinventan el clásico de Semana Santa con un toque cítrico que las hace más suaves y aromáticas. Se preparan con pan del día anterior, leche infusionada con cáscara de naranja y un almíbar de jugo recién exprimido, creando una combinación de sabores delicada y dulce. En unos 35 minutos, entre la infusión, el rebozado y la fritura, se obtienen rebanadas doradas que se sirven tibias, cubiertas con el propio almíbar y decoradas con finos pelillos de piel. Es una opción perfecta para merendar o sorprender a la familia durante las fiestas.

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Cómo preparar la leche aromatizada

Para iniciar la receta, ralla finamente la piel de una naranja, evitando el albedo blanco, y resérvala. En una cacerola calienta un vaso de leche con dos cucharadas de azúcar y los pelillos rallados, removiendo hasta que el azúcar se disuelva. Cuando empiece a hervir, retira del fuego, tapa y deja que la mezcla repose cinco minutos para que la leche absorba todo el aroma cítrico antes de usarla para empapar el pan.

El almíbar de naranja: paso a paso

En otro cazo exprime dos naranjas enteras y cuela el jugo. Añade tres cucharadas de azúcar al líquido y lleva a ebullición, reduciendo el fuego para que el almíbar espese ligeramente. La cocción debe durar unos diez minutos, tiempo suficiente para que el azúcar caramelice y el jugo adquiera una consistencia brillante. Este sirope será la cobertura final que aportará dulzura y un intenso perfume a las torrijas.

Freír y servir las torrijas perfectas

Una vez la leche esté aromatizada, corta el pan del día anterior en rebanadas de aproximadamente dos centímetros. Sumérgelas en la leche hasta que estén bien empapadas, escúrrelas ligeramente y pásalas por huevo batido. Fríe cada pieza en aceite caliente, girándola hasta que adquiera un tono dorado uniforme, lo que suele tardar dos minutos por lado. Sirve las torrijas aún tibias, bañándolas con el almíbar de naranja y decorando con los pelillos reservados para realzar su aroma.