
descubre la impresora 4D de azufre que crea robots con residuos
Un equipo de científicos surcoreanos ha desarrollado la primera impresora 4D que transforma residuos de azufre en robots blandos y programables.
El proceso parte de un polímero llamado red de polisulfuro de fenileno (PSN) que, gracias a enlaces de azufre dinámicos, se vuelve lo suficientemente fluido para ser extruido a alta temperatura y crear estructuras complejas.
Para que los robots sean autónomos, se añadió un 20% de partículas magnéticas al polímero, logrando máquinas de tamaño milimétrico que pueden desplazarse y ejecutar tareas bajo campos magnéticos o luz infrarroja cercana.
- Soldadura instantánea con láser infrarrojo en solo 8 s.
- Memoria de forma que recupera su diseño original al alcanzar temperaturas específicas.
- Resistencia química a disolventes orgánicos.
Lo más sorprendente es que, al terminar su vida útil, las piezas pueden triturarse y fundirse de nuevo sin perder sus propiedades, cerrando un ciclo de reciclaje total.
cómo funciona la impresora 4D de azufre
La máquina calienta el azufre residual hasta convertirlo en un polímero que se adelgaza al aplicar cizallamiento, permitiendo que fluya por la boquilla y forme capas tridimensionales que, con el tiempo, pueden cambiar de forma.
robots que se mueven con imanes y luz
Al integrar partículas magnéticas (20% del material) los robots milimétricos responden a campos magnéticos externos o a luz infrarroja, desplazándose y liberando sustancias químicas bajo control remoto.
Un láser infrarrojo de ocho segundos funde los componentes, creando un ensamblaje modular sin pegamentos.
reciclaje total: de residuos a robots y de nuevo
Cuando la pieza ya no sirve, se tritura y funde de nuevo en la misma impresora, recuperando sus propiedades originales sin degradación, lo que elimina prácticamente todo el desperdicio.
