
descubre el corncretl: el hormigón de maíz que corta un 90% de residuos
Un nuevo material llamado Corncretl combina maíz y aguas residuales (nejayote) para crear un hormigón mucho más ecológico.
Esta mezcla, que incluye cal hidráulica y polvo de mármol, permite imprimir en 3D estructuras que se endurecen en dos o tres días a temperatura ambiente.
El proceso reduce hasta un 90% los residuos de construcción y disminuye considerablemente las emisiones de CO₂ asociadas al cemento tradicional.
Los primeros prototipos se probaron en Italia con un brazo robótico, demostrando que el material puede autorreparar microgrietas y regular la humedad.
Aunque todavía está en fase experimental, su éxito dependerá de la resistencia, durabilidad y de la capacidad de producirlo con residuos locales.
cómo funciona el corncretl
El nejayote, un subproducto líquido de la nixtamalización, se seca y muele para obtener una textura homogénea. Se mezcla con áridos de piedra caliza, arena de sílice y polvo de mármol, creando una masa que puede extruirse sin bloquearse.
Gracias a la cal natural, el material endurece sin necesidad de altas temperaturas, lo que reduce el consumo energético.
ventajas medioambientales del nuevo hormigón
Al reutilizar residuos agrícolas, el Corncretl corta hasta un 90% los desechos de obra y reduce las emisiones de CO₂ del cemento, que representa alrededor del 8% de las emisiones globales.
Además, el uso de magnesio transforma parte del CO₂ en bicarbonato, ayudando a absorber este gas del ambiente.
el futuro de la construcción con impresión 3d
La impresión 3D permite crear estructuras capa a capa, eliminando encofrados y facilitando diseños complejos sin aumentar costes.
Esta tecnología, combinada con el Corncretl, abre la puerta a edificios más sostenibles, con menos residuos y una mayor capacidad de autorreparación.
