
descubre cómo el ajo puede retrasar la sarcopenia
La pérdida de masa y fuerza muscular al envejecer, conocida como sarcopenia, dificulta tareas cotidianas y limita la movilidad.
Un nuevo estudio ha encontrado que un compuesto del ajo envejecido, llamado S‑1‑propenil‑L‑cisteína (S1PC), puede retrasar ese proceso.
Este metabolito no está presente en el ajo crudo que usamos para cocinar, sino en extractos de ajo que han sido envejecidos durante un tiempo.
Al ingerir S1PC, se activa la enzima LKB1, que hace que la grasa corporal libere una proteína llamada eNAMPT al torrente sanguíneo. Esa proteína llega al cerebro y envía señales que mejoran la función del músculo esquelético.
En pruebas con ratones mayores, el S1PC aumentó la fuerza y redujo los marcadores de fragilidad. En un ensayo clínico con personas, el extracto de ajo envejecido elevó los niveles de eNAMPT, con efectos más pronunciados en quienes tenían suficiente tejido adiposo.
el ajo oculto que fortalece tus músculos
El ajo envejecido contiene S‑1‑propenil‑L‑cisteína, un metabolito que no encuentras en el ajo fresco de la cocina.
Este compuesto actúa como un acelerador natural de la fuerza muscular al activar la enzima LKB1.
cómo funciona el S1PC en tu cuerpo
Una vez activada LKB1, la grasa corporal libera eNAMPT, una proteína que viaja al cerebro y regula el metabolismo sistémico.
El cerebro, a su vez, envía señales que mejoran la contracción y resistencia del tejido muscular.
pruebas en ratones y humanos: ¿funciona de verdad?
En ratones envejecidos, la administración de S1PC aumentó la fuerza y disminuyó los indicadores de fragilidad.
En humanos, el consumo de extracto de ajo envejecido elevó los niveles de eNAMPT, con efectos más notables en personas con suficiente grasa corporal.
