
descubre 10 plantas que hacen que tus tomates den más fruto
La siembra asociada consiste en cultivar distintas plantas juntas para que se ayuden mutuamente, algo muy útil para los tomates, que necesitan muchos nutrientes y son sensibles a plagas.
Para que tus tomateras estén más fuertes, puedes sembrar algunas especies que atraen insectos beneficiosos o que repelen los dañinos, y otras que mejoran la calidad del suelo.
- Rábano: se planta unas semanas antes y atrae a los escarabajos pulga, alejándolos de los tomates.
- Tomillo y albahaca: sus aceites esenciales repelen pulgones y moscas blancas, y la albahaca incluso mejora el sabor.
- Eneldo, aliso dulce y cilantro: sus flores atraen avispas, mariquitas y otros depredadores que comen plagas.
- Orégano: atrae abejas y sírfidos que polinizan y cuidan la planta.
- Trébol blanco, trébol carmesí y centeno de invierno: fijan nitrógeno, reducen malas hierbas y protegen el suelo.
El tomate prefiere suelos bien drenados, ligeramente arcillosos y ricos en materia orgánica, con una temperatura ideal de 20 °C a 30 °C y humedad alrededor del 70 %.
Una buena poda (dejando solo las hojas superiores) y fertilizar cada 25 días ayuda a concentrar los nutrientes en los frutos. Se recomienda podar en luna nueva y aplicar preparados naturales en luna llena.
cómo los rábanos protegen tus tomates
Los rábanos se siembran unas semanas antes que los tomates y resultan muy atractivos para los escarabajos pulga, que prefieren alimentarse de ellos en vez de de las hojas jóvenes de los tomates.
Al concentrarse las plagas en los rábanos, las tomateras quedan más seguras y pueden crecer sin sufrir daños.
hierbas aromáticas que alejan a las plagas
El tomillo y la albahaca liberan aceites esenciales que repelen pulgones, moscas blancas y otros insectos que atacan los tomates.
Además, la albahaca aporta un aroma que, según muchos jardineros, mejora el sabor de los frutos.
coberturas vegetales que nutren el suelo y atraen aliados
Plantas como el trébol blanco, el trébol carmesí y el centeno de invierno fijan nitrógeno, reducen las malas hierbas y protegen el suelo de la erosión.
El eneldo, el aliso dulce, el cilantro y el orégano atraen avispas, mariquitas, abejas y sírfidos, que se alimentan de pulgones, orugas y otras plagas, favoreciendo una huerta más equilibrada.
