
Demanda millonaria por la broma al cántico de El rey león: el caso de Learnmore Jonasi
Learnmore Jonasi, el cómico que saltó a la fama en America's Got Talent, ha recibido una demanda de 27 millones de dólares por un chiste que distorsionó el icónico cántico inicial de El rey león. El monólogo, que hacía referencia al “Nants ingonyama bagithi baba…”, fue calificado por Lebo M. como una burla al significado cultural de la canción y una violación de la ley Lanham. La controversia ha reavivado el debate sobre los límites de la libertad de expresión en la comedia y el valor de los derechos de autor sobre obras musicales emblemáticas.
La broma que desencadenó una demanda millonaria
En su último monólogo, Jonasi transformó la frase zulú “Nants ingonyama bagithi baba…” en una versión humorística que describía al león como “Mira, ahí hay un león. ¡Dios mío!”. La interpretación, aunque intencionada como sátira, fue percibida por Lebo M. como una trivialización del significado original, que alude a la figura paterna y al ciclo de la vida. Por ello, el compositor presentó una demanda bajo la ley Lanham, reclamando una compensación de 27 millones de dólares por el supuesto daño cultural y comercial.
¿Qué dice realmente el cántico de ‘El rey león’?
El tema que abre la película, conocido como “Circle of Life”, fue compuesto por Elton John y Tim Rice, y su versión africana fue interpretada por Carmen Twillie y Lebo M. En zulú, la frase “Nants ingonyama bagithi baba…” se traduce aproximadamente como “Aquí viene el león, padre”. Algunos recursos indican que el idioma es xhosa, pero el sentido central celebra la llegada del rey y la continuidad de la vida en la sabana. La canción se ha convertido en un símbolo cultural que trasciende la película.
Implicaciones legales y el futuro del caso
La demanda se sustenta en la Ley Lanham, que protege contra la falsificación y la publicidad engañosa, y aunque la Primera Enmienda protege la sátira, el tribunal deberá decidir si el chiste constituye una infracción de derechos de autor o una expresión legítima. Si la sentencia favorece a Lebo M., podría sentar un precedente que limite la libertad creativa de los comediantes al tocar obras protegidas. En caso contrario, la acción judicial podría desestimarse, manteniendo el statu quo de la protección de la parodia en EE. UU.
