
La deforestación en el Amazonas se reduce un 60% en 2025
La deforestación y la degradación forestal en el Amazonas han disminuido significativamente en 2025. Según datos recientes, la superficie de bosque afectada por la deforestación y la degradación se redujo cerca de un 60% respecto al año anterior.
Esta reducción se debe a varios factores, incluyendo un componente climático global y regional. Sin embargo, la expansión de la ganadería y la minería ilegal siguen siendo algunos de los principales vectores asociados a la deforestación y la degradación en la Amazonía.
La deforestación en el Amazonas: un problema persistente
La deforestación en el Amazonas es un problema que ha persistido durante años. En 2024, la región enfrentó una de las sequías más graves de las últimas décadas, lo que favoreció la propagación de incendios forestales y aumentó la degradación de la cobertura vegetal.
En 2025, se observó un punto de inflexión; la deforestación se redujo a 3.082 km², una caída del 76% respecto al año anterior, y la degradación descendió a 3.867 km², una disminución del 47%.
Causas y consecuencias de la deforestación
La deforestación en el Amazonas es causada principalmente por la transformación del terreno para el ganado o la agricultura, y agravada por incendios frecuentes y conflictos por la tierra.
La pérdida de árboles en el Amazonas es alarmante. Entre agosto de 2019 y julio de 2020, la Amazonia perdió 626 millones de árboles, sumó 11.088 km² deforestados y la deforestación aumentó en un 9,5%, la tasa más alta desde 2008.
¿Qué se puede hacer para proteger el Amazonas?
Es fundamental que se tomen medidas para proteger este ecosistema. Brasil se ha comprometido a reducir entre un 59% y un 67% las emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2035 en comparación con los niveles de 2005.
La respuesta en 2025 fue más efectiva que en los Territorios Indígenas: la deforestación descendió a 1.585 km², una reducción del 82% respecto a 2024, y la degradación cayó a 2.663 km², una disminución del 61%.
