
cómo los deepfakes están cambiando la política y qué puedes hacer
La presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, publicó en X una foto suya generada por ia generativa donde solo lleva lencería, para mostrar lo fácil que es crear imágenes y vídeos que parecen reales.
Meloni había denunciado antes a dos hombres por un vídeo pornográfico deepfake y utilizó esta nueva imagen para advertir que cualquiera puede ser engañado si no verifica la información.
Los ultrafalsos cambian el rostro de una foto real, mientras que la ia generativa crea una imagen totalmente nueva, lo que hace que sea casi imposible detectarla con una búsqueda inversa.
Otros ejemplos incluyen a "Jessica Foster", una influencer militar ficticia creada por ia que llegó a un millón de seguidores en tres meses, y un vídeo que mostraba vivo al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, que fue descartado como ultrafalso pese a pruebas de autenticidad.
- Propuesta de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich: sensores que firman criptográficamente cada foto en el momento de la captura.
- Dinamarca ya ha modificado su legislación para que los ciudadanos sean los únicos dueños de sus rostros y voces.
la foto falsa de meloni: ¿qué hay detrás?
Meloni compartió una imagengenerada por ia con su rostro y ropa interior para demostrar que hoy cualquiera puede crear contenido que parece auténtico sin dejar rastro.
La publicación incluía un mensaje que recordaba la regla de "comprobar antes de creer", señalando que incluso los políticos pueden ser víctimas.
deepfakes que engañan a todo el mundo
Casos como el de la influencer Jessica Foster y el vídeo del primer ministro israelí muestran cómo los deepfakes pueden viralizarse rápidamente, aunque contengan errores evidentes.
La gente suele aceptar el contenido que confirma sus ideas, lo que dificulta la lucha contra la desinformación.
¿cómo podemos detener los ultrafalsos?
Expertos proponen sensores criptográficos que añadan un sello de veracidad al momento de capturar la imagen, evitando que se falsifique después.
Algunos gobiernos, como Dinamarca, ya han adoptado leyes que protegen los derechos de imagen y voz de sus ciudadanos, obligando a las plataformas a respetar esos derechos.
