Cultivando en el desierto con residuos de piña

Cultivando en el desierto con residuos de piña

  • CrimsonEcho
  • Mayo 1, 2026
  • 2 minutos

En Emiratos Árabes, los investigadores han encontrado una forma innovadora de cultivar en suelos arenosos utilizando residuos de piña. La idea es convertir estos residuos en fibras de celulosa que puedan mejorar la calidad del suelo y retener más agua.

El problema con los suelos arenosos es que tienen poca cohesión, pierden agua rápidamente y no retienen nutrientes. Pero al agregar fibras de piña, se puede mejorar la estructura del suelo y hacer que sea más apto para la agricultura.

Cómo funciona la nanocelulosa de la piña

Los investigadores han desarrollado un proceso para transformar cáscaras de piña en microfibras y nanofibras mediante procesos mecanoquímicos. Estas fibras se pueden mezclar con la arena y modificar su comportamiento, lo que permite retener más agua y nutrientes.

En experimentos, se han obtenido resultados prometedores. Al agregar un 2% de fibra de piña, se logró un aumento del 32,7% en la retención de agua. También se redujo la permeabilidad, lo que significa que el agua se mantiene en la zona donde las raíces pueden aprovecharla.

Resultados en el cultivo de tomates

Los científicos también han plantado tomates cherry en arena desértica con distintas concentraciones de fibra de residuos de piña. Los resultados muestran que con una concentración del 0,25% al 1% de fibra, las plántulas mantuvieron una supervivencia del 100%. Sin embargo, con una concentración del 3%, la supervivencia cayó al 40%.

Desafíos y oportunidades

La investigación muestra que la nanocelulosa de la piña puede ser una herramienta valiosa para la agricultura en zonas áridas. Sin embargo, es importante encontrar la concentración correcta de fibra para evitar perjudicar el crecimiento de las plantas. Este avance podría tener un impacto significativo en la producción de alimentos en regiones con suelos arenosos y áridos.