
Cómo cuidar un poto para que crezca fuerte y sano
El poto, también conocido como hiedra del diablo, es una planta trepadora muy popular en hogares de todo el mundo. Originario del Sudeste Asiático, puede alcanzar hasta 20 metros de altura y crece en tallos alargados y finos, adquiriendo un efecto de enredadera.
Sus cuidados son relativamente sencillos, pero hay que tener en cuenta algunos aspectos. Álvaro Pedrera, experto en plantas, comparte un truco muy sencillo para aprovechar los tallos podados del poto.
Cómo podar un poto para que crezca más frondoso
Si tienes un poto que está creciendo demasiado, no dejes que los tallos cuelguen sin control. La poda es fundamental para que crezcan nuevos brotes y la planta continúe creciendo fuerte y sana.
Para podar un poto, corta los tallos entre nudos y prepara esquejes de 2 o 3 nudos cada uno. Luego, retira las hojas inferiores y deja solo la superior.
Cómo multiplicar un poto
Coloca los esquejes en un recipiente con agua limpia y añade una gota de agua oxigenada como enraizante. En unas tres o cuatro semanas, empezarán a desarrollar raíces y, en poco tiempo, tendrás nuevos potos listos para plantar.
Cuidados básicos del poto
El poto se desarrolla mejor con temperaturas que oscilan entre 20 y 30 °C. Es importante no colocar en lugares expuestos a corrientes de aire, como cerca de ventanas abiertas o salidas de aire acondicionado, ya que esto puede dañarla o frenar su crecimiento.
- No tolera la luz del sol directa, así que lo mejor es colocar el poto en una zona de semi sombra.
- En invierno, es suficiente con regar una vez a la semana, mientras que en primavera y verano lo recomendable es cada dos o tres días.
