
cristal que levita y rompe la ley de newton: lo han conseguido en eeuu
Un equipo de la Universidad de Nueva York ha creado el primer cristal de tiempo que se puede ver sin microscopio y que, además, levita gracias a las ondas de sonido. Este extraño objeto rompe la tercera ley de Newton: las fuerzas que se ejercen entre sus partículas no son iguales ni opuestas, algo que el famoso científico nunca imaginó.
El invento, presentado en febrero de 2026, tiene unos 30 cm de altura. En su interior, unas cuentas de poliestireno (el mismo material de los protectores de embalaje) flotan en el aire sobre una alfombra de sonido. Mientras levitan, las cuentas más grandes empujan más a las pequeñas que al revés, creando un ritmo de oscilación espontáneo.
Esta asimetría, llamada no reciprocidad, convierte al conjunto en un «cristal» que repite un patrón en el tiempo sin gastar energía externa. Es la primera vez que un cristal de tiempo se puede observar a simple vista, y los científicos creen que servirá para estudiar los relojes biológicos y los procesos del metabolismo humano.
Cómo hacen levitar un cristal con solo sonido
El truco está en un campo acústico estacionario que actúa como colchón invisible. Las ondas de sonido se generan en la base del dispositivo y se reflejan de forma precisa, creando puntos donde la presión del aire mantiene las cuentas suspendidas. Como no hay contacto físico, el sonido se convierte en el único «puente» entre las partículas.
Las cuentas de diferentes tamaños dispersan distinta cantidad de sonido. Las más grandes producen más ondas, así que influyen más en las pequeñas que al revés. El resultado: fuerzas desiguales que hacen que el sistema oscile solo, creando un patrón que se repite en el tiempo como si fuera un reloj.
Por qué esto rompe la ley que aprendiste en clase
La tercera ley de Newton dice que toda acción tiene una reacción igual y contraria. Aquí no ocurre: la fuerza que ejerce la cuenta grande sobre la pequeña no es igual a la que recibe a cambio. Es como si dos ferris de distinto tamaño generaran olas en un puerto: el grande empuja más al pequeño que al revés, y ambos terminan moviéndose de forma impredecible.
Este comportamientono recíproco es posible porque el medio (el aire y el sonido) puede añadir o absorber energía de forma desigual. Al no cumplir la simetría acción-reacción, el conjunto entra en un baile coordinado que parece mágico y que, hasta ahora, solo existía en ecuaciones de física teórica.
De qué manera puede cambiarte la vida este descubrimiento
Los científicos ven dos usos rápidos. El primero es entender los ritmos circadianos, esos ciclos de 24 h que marcan cuándo tienes sueño o hambre. En el cuerpo, las moléculas también se influyen de forma asimétrica, igual que las cuentas del cristal. Observar este sistema en la mesa de un laboratorio permite probar ideas sin necesidad de experimentar con seres vivos.
El segundo uso está en el metabolismo. Cuando descompones la comida, las reacciones químicas entre moléculas siguen reglas no recíprocas. Tener un modelo físico que lo imita ayudará a descubrir por qué fallan ciertos procesos y cómo mejorarlos. Además, al ser visible a simple vista, cualquier instituto podrá estudiar en directo un fenómeno que antes era invisible.
