
cocina abierta de nieves álvarez con isla y nogal
Después de 17 años sin tocarla, la cocina de Nieves Álvarez se ha convertido en el punto de encuentro de la casa, conectada directamente con el salón y con una distribución en L que incluye una isla semiintegrada.
Los frentes están lacados en tonos neutros y la madera de nogal alistonado aporta calidez, mientras que paneles de cristal actúan como filtro visual, dejando pasar la luz y manteniendo una ligera separación entre ambas estancias.
La isla no solo sirve de superficie de trabajo, también funciona como mesa improvisada y punto de desayuno, con capacidad para sentar hasta siete personas sin perder elegancia.
Los tonos claros de la decoración multiplican la luz natural y la madera rompe la frialdad de una cocina de exposición, creando un equilibrio entre diseño y vida cotidiana.
En el salón continúa la misma atmósfera luminosa: un sofá blanco de líneas limpias, mesas de centro metálicas y una gran biblioteca negra que aporta carácter y hace que el espacio se sienta habitado y acogedor.
una isla que se roba el protagonismo
La isla está situada justo al borde del salón, convirtiéndose en el eje central de la vivienda. Sirve de zona de trabajo, mesa de desayuno y, cuando hay visitas, de comedor para hasta siete personas.
el truco de la luz: cómo el nogal y el cristal iluminan todo
Los frentes lacados reflejan la luz y el nogal alistonado aporta un contraste cálido. Los paneles de cristal entre cocina y salón dejan pasar la luz natural, evitando que el espacio se sienta frío o demasiado expuesto.
espacio para todos: la cocina que también es comedor
Con una distribución en L y una zona semiabierta, la cocina se siente como una extensión del salón. El ambiente combina tonos claros, madera noble y muebles modernos, creando un lugar donde vivir y compartir se vuelve natural.
