
coche a plazos: la trampa del descuento que te cuesta más
Cuando vas a un concesionario y te ofrecen un descuento de 4.000 euros en un coche de 40.000 euros, parece una ganga. Pero si el único modo de conseguirlo es financiar, el precio real se esconde en las cuotas mensuales y los intereses.
En el ejemplo típico, el comprador paga 6.000 euros de entrada y 396 euros al mes durante 120 meses. La tasa anual efectiva (TAE) es del 10 % y la tasa nominal (TIN) del 9 %. Al final, después de 10 años, habrá pagado más de 17.500 euros de intereses y el coche costará más de 53.500 euros, mucho más que los 36.000 euros que pensaba que pagaría.
La depreciación del vehículo hace que su valor siga bajando mientras el comprador sigue pagando intereses, convirtiendo la “oferta” en una deuda a largo plazo.
Un caso similar ocurrió en EE. UU. con un Tesla Model Y. El cliente recibió un descuento de 4.000 dólares y firmó un contrato de 90 meses con un interés del 15 %. Con una cuota de 1.000 dólares al mes, terminaría pagando 94.000 dólares, más del doble del precio al contado.
¿Por qué los descuentos son una trampa?
Los concesionarios usan el descuento como anzuelo para que el cliente elija financiar. La cuota mensual parece atractiva, pero el interés se acumula durante años.
El coste real de un coche a plazos
En el ejemplo de 40.000 euros, 6.000 de entrada y 396 al mes, la TAE del 10 % convierte la compra en un gasto de 53.500 euros. Los intereses superan los 17.500 euros.
¿Vale la pena el Tesla con 15 % de interés?
Con 1.000 dólares al mes durante 90 meses y un interés del 15 %, el cliente terminará pagando 94.000 dólares. El coche cuesta 40.000, pero el precio final es más del doble.
