
Cilindros gigantes en buques de carga: un 50% menos de combustible
Los buques de carga están empezando a utilizar cilindros gigantes en su cubierta para reducir el consumo de combustible. Esta innovadora solución, impulsada por la startup CoFlow Jet, puede ahorrar hasta un 50% de combustible en grandes cargueros y hasta un 90% en embarcaciones más pequeñas.
El sistema consiste en cilindros que no giran, a diferencia de los rotores Flettner desarrollados en la década de 1920. En su interior, el sistema toma una pequeña parte del aire que pasa alrededor de la estructura, lo presuriza mediante un impulsor y lo expulsa por otra zona del cilindro para crear una diferencia de presión.
Cómo funcionan los cilindros
La clave está en que estos cilindros no giran, a diferencia de los rotores Flettner desarrollados en la década de 1920. En su interior, el sistema toma una pequeña parte del aire que pasa alrededor de la estructura, lo presuriza mediante un impulsor y lo expulsa por otra zona del cilindro para crear una diferencia de presión.
Esta tecnología puede ofrecer un coeficiente de sustentación elevado y reducir la resistencia, lo que permitiría apoyar de forma notable el avance del barco sin depender únicamente del motor diésel.
Ahorro de combustible en el transporte marítimo
La promesa más llamativa de CoFlow Jet está en el ahorro: la empresa sostiene que su sistema puede reducir hasta un 50% el consumo de combustible en grandes cargueros y hasta un 90% en embarcaciones más pequeñas. La cifra depende, como ocurre con cualquier solución basada en el viento, de la fuerza y la dirección del aire.
Además, los cilindros pueden instalarse en buques ya existentes y retraerse durante las maniobras de entrada y salida de puerto. Esta posibilidad de adaptación es importante para una industria que necesita recortar emisiones sin sustituir de golpe una flota global basada en motores potentes y rutas muy ajustadas.
Una vieja idea adaptada al siglo XXI
El propio investigador resume el enfoque con una frase clara: "Lo viejo vuelve a ser nuevo". El investigador añade que, con los avances tecnológicos actuales, la propulsión asistida por viento es una alternativa eficiente a los motores diésel y una vía para descarbonizar un sector responsable de cerca del 3% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
