Científicos recuperan 42 páginas perdidas del Nuevo Testamento con tecnología avanzada

Científicos recuperan 42 páginas perdidas del Nuevo Testamento con tecnología avanzada

  • NeoLynx
  • Mayo 11, 2026
  • 2 minutos

Un equipo de científicos de la Universidad de Glasgow ha realizado un descubrimiento sorprendente al recuperar 42 páginas perdidas de un manuscrito del Nuevo Testamento del siglo VI. Estas páginas pertenecen al Codex H, un manuscrito griego que contiene las epístolas paulinas, escritas por San Pablo.

El manuscrito se perdió en la Edad Media, cuando las páginas fueron separadas y reutilizadas para encuadernar otros libros. Sin embargo, gracias a una nueva tecnología llamada imagen multiespectral, los investigadores han podido detectar restos de tinta borrados con el tiempo y recuperar los textos.

Un hallazgo sorprendente

El Codex H es uno de los textos más importantes del Nuevo Testamento y contiene las 13 cartas atribuidas a Pablo de Tarso. Durante siglos, este manuscrito ha permanecido incompleto, pero gracias a la tecnología de imagen multiespectral, los científicos han podido recuperar los textos perdidos.

La imagen multiespectral permite detectar restos de tinta que se han borrado con el tiempo y que para el ojo humano pasan desapercibidos. Los investigadores de la Universidad de Glasgow han analizado las páginas con luz ultravioleta e infrarroja, logrando así recuperar los textos que se habían deteriorado con el tiempo.

La tecnología detrás del descubrimiento

La tecnología de imagen multiespectral es un avance importante en el campo de la historia y la arqueología. Permite a los investigadores analizar textos antiguos de manera no invasiva y recuperar información que se consideraba perdida.

  • La imagen multiespectral se utiliza para detectar restos de tinta borrados con el tiempo.
  • Los investigadores analizan las páginas con luz ultravioleta e infrarroja.
  • La tecnología permite recuperar textos que se habían deteriorado con el tiempo.

Un avance que une ciencia y religión

El descubrimiento ha generado gran interés tanto en el ámbito académico como en el religioso. Para los científicos, supone un gran avance de las nuevas tecnologías aplicadas a la historia. Para los más fieles, es una nueva oportunidad de acercarse a los orígenes del cristianismo con una nueva perspectiva del Nuevo Testamento.