Científicos crean un dispositivo de IA con células cerebrales reales

Científicos crean un dispositivo de IA con células cerebrales reales

  • ShadowPulse
  • Mayo 20, 2026
  • 2 minutos

La ciencia ha dado un paso importante en la creación de dispositivos de inteligencia artificial (IA) que imitan el funcionamiento del cerebro humano. Un equipo de investigadores de Princeton ha desarrollado un dispositivo de IA que integra células cerebrales reales y puede programarse para reconocer patrones.

Este dispositivo es diferente a otros proyectos anteriores que se basaban en cultivos celulares planos en 2D o en cúmulos celulares en 3D que se monitoreaban y estimulaban desde el exterior. El sistema de Princeton está diseñado para interactuar con las células desde el interior de la red, lo que permite una mayor precisión en la detección y manipulación de la actividad eléctrica neuronal.

Un dispositivo de IA con células cerebrales reales

El dispositivo cuenta con aproximadamente 70.000 neuronas biológicas interconectadas en una malla 3D con docenas de electrodos microscópicos que pueden detectar y manipular la actividad de las células cerebrales. Los investigadores utilizaron métodos de fabricación avanzados para construir una malla tridimensional de microalambres y electrodos metálicos, unidos por una fina capa de resina epoxi, lo que permite una mayor flexibilidad y interacción con las neuronas blandas que crecen a su alrededor.

Cómo funciona el dispositivo

Los investigadores entrenaron un algoritmo para identificar patrones en los impulsos eléctricos y probaron el dispositivo con pares de patrones espaciales y temporales diferentes. En ambos casos, el dispositivo de IA con células cerebrales distinguió correctamente los patrones. El equipo quiere ampliar la plataforma para que pueda gestionar tareas más complejas y explorar aplicaciones tanto tecnológicas como biomédicas.

Implicaciones y futuro

Este avance supone un cambio relevante respecto a investigaciones previas y convierte a esta plataforma en una herramienta experimental prometedora para la neurociencia y el desarrollo de sistemas de computación de bajo consumo energético. Los investigadores señalan que los próximos pasos se centrarán en aumentar la capacidad del sistema para ejecutar funciones computacionales más complejas y explorar la posibilidad de integrar biología y electrónica en una única estructura tridimensional.